Las exportaciones chinas continuaron impulsando la demanda global de transporte marítimo de contenedores, que creció un 5,1% interanual en julio, pese a los efectos del conflicto con Irán. Según el informe Horizon Monthly Containerships de septiembre de Maritime Strategies International (MSI), las rutas desde el Lejano Oriente lideraron esta expansión, mientras que en particular los embarques China–Estados Unidos registraron un repunte durante las primeras semanas de septiembre.
La consultora destacó que la menor expansión observada en marzo y abril resultó transitoria: los volúmenes mundiales se contrajeron en apenas dos de los últimos 36 meses. En julio, en cambio, las rutas desde el Lejano Oriente volvieron a encabezar el crecimiento, con la excepción de la ruta hacia Estados Unidos.
En Asia–Europa, los volúmenes hacia occidente aumentaron un 9,4% interanual, impulsados por las exportaciones chinas, que crecieron un 14,6% durante el primer semestre de 2026. Las importaciones europeas desde el Sudeste Asiático también contribuyeron, con un incremento del 10,9% en ese período.
“Los bajos precios al productor en China y un yuan débil han respaldado las exportaciones chinas”, explica MSI. La consultora agrega que las compañías del país buscan activamente ampliar su participación de mercado y, hasta ahora, han encontrado relativamente pocas nuevas barreras comerciales.
El dinamismo se extendió a otras rutas de larga distancia desde el Lejano Oriente. En julio, los volúmenes hacia Latinoamérica crecieron un 11,5% interanual; hacia Oceanía, un 9,2%; y hacia África, un 16,9%.
Para Asia–Europa, MSI proyecta que la expansión continuará durante los próximos tres trimestres, aunque perderá intensidad: estima aumentos interanuales cercanos al 10% en el tercer trimestre de 2026, al 6% en el cuarto y al 3% en el primero de 2027.
Importaciones de EE.UU. se debilitan
En contraste, la debilidad de las importaciones estadounidenses siguió limitando el crecimiento mundial. Los volúmenes en la ruta transpacífico hacia Norteamérica permanecieron prácticamente sin cambios interanuales en julio. Según MSI, parte de las cargas previstas para el tercer trimestre de 2026 se habría embarcado anticipadamente durante el segundo trimestre, para evitar los recargos de temporada alta y los aumentos de los recargos por combustible
Pese a lo anterior, tras una contracción del 2,4% en agosto, los datos de conocimientos de embarque mostraron que los volúmenes contenerizados China–Estados Unidos aumentaron un 17,8% interanual durante las primeras tres semanas de septiembre.
Este repunte reforzó las tarifas spot de las rutas del Transpacífico, ya sostenidas por restricciones de oferta. Según Xeneta, al 25 de septiembre los fletes Asia–Costa Oeste de Estados Unidos (USWC) alcanzaban US$8.217/FEU, un 13% más que el 21 de agosto. Se debe señalar también que las cancelaciones de itinerarios (blank sailings) por congestión tras los tifones en Asia y las medidas de gestión de capacidad contribuyeron al ajuste. Los recargos vinculados a los tránsitos del Canal de Panamá también ayudaron a elevar las tarifas Asia–Estados Unidos.
En Asia–Europa, los fletes bajaron un 19%, hasta US$3.780/FEU. MSI señala que las expectativas de mayores tránsitos por el Mar Rojo y de una mayor capacidad efectiva podrían haber llevado a postergar cargas no urgentes.
Bunker en alza
El precio de los combustibles marinos agregó presión sobre los costos operativos, apunta MSI. Los biocombustibles mantuvieron una prima frente al VLSFO, mientras los precios del GNL, incluido su suministro como combustible marino, se dispararon en agosto por las compras europeas previas al invierno.
Finalmente, la consultora identifica una prolongación del conflicto con Irán y la incertidumbre arancelaria entre China y Estados Unidos entre los riesgos para la demanda de transporte marítimo de contenedores.
Por MundoMaritimo