La Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) y las sociedades españolas de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) y de Patología Dual (SEPD) han elaborado un documento a través del que han expuesto que la infección activa por el virus de la hepatitis C "es aproximadamente cuatro veces más prevalente en las personas con trastorno mental grave que en la población general".
El informe, que ha contado con la colaboración de la compañía biofarmacéutica AbbVie y que se ha presentado con motivo de la celebración, este jueves, 1 de octubre, del Día Mundial de la Hepatitis C, es una guía titulada 'Recomendaciones para la eliminación del virus de la hepatitis C en pacientes con patología psiquiátrica'. Así, propone medidas para facilitar la detección, agilizar el diagnóstico e iniciar el tratamiento de forma precoz.
"La salud física forma parte inseparable de la atención a la salud mental", ha indicado la presidenta de la SEPSM, la doctora Marina Díaz Marsá, quien ha añadido que "una persona con trastorno mental grave tiene más riesgo de vivir con una infección por hepatitis C y, además, puede encontrar dificultades para acceder a las pruebas y al tratamiento". Por ello, "debemos incorporar el cribado a la asistencia habitual y acompañarla durante todo el proceso", ha manifestado.
En este sentido, ha destacado que "detectar la infección a tiempo y facilitar su tratamiento es también una forma de reducir las desigualdades en salud". De este modo, se ofrecen recomendaciones que están alineadas con el 'Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027' del Ministerio de Sanidad, que establece como una de sus prioridades reducir las desigualdades en pacientes con patología psiquiátrica, y el 'Plan Nacional de Salud Hepática: Reto 2032', promovido por la AEEH y que pretende alcanzar la eliminación en España.
Como contexto, el documento recoge que hasta el 58 por ciento de los pacientes puede no presentar factores de riesgo claramente identificables, por lo que limitar el cribado exclusivamente a pacientes con antecedentes de riesgo conocidos puede dejar casos sin diagnosticar. "Es muy importante concienciar a los profesionales de la psiquiatría sobre la necesidad de incorporar el cribado de la hepatitis C de una forma más sistemática", ha sostenido al respecto el miembro de la SEPSM, el doctor Luis Gutiérrez Rojas.
Las sociedades científicas abogan por el cribado sistemático en personas con trastorno mental grave en las primeras consultas y en las visitas de seguimiento y los ingresos hospitalarios. Para ello, creen necesario implicar a los diferentes dispositivos asistenciales, como los programas de adicciones, las unidades de hospitalización psiquiátrica, las unidades de rehabilitación y los centros de salud mental.
SIMPLIFICAR EL PROCESO DIAGNÓSTICO
Al hilo, proponen simplificar el proceso diagnóstico en un solo paso o 'reflex testing', que permite determinar los anticuerpos y realizar la prueba de ARN a partir de una misma muestra. Con ello, se reduce el número de visitas médicas y se ayuda a evitar pérdidas de seguimiento entre una primera prueba positiva y la confirmación de una infección activa.
"Hoy, disponemos de tratamientos altamente eficaces, de corta duración y bien tolerados, capaces de curar la hepatitis C en más del 95 por ciento de los casos, por lo que uno de los principales retos está en conseguir que las personas con la infección lleguen al diagnóstico y al tratamiento", ha sostenido, por su parte, la integrante de la AEEH, la doctora Sonia Alonso López, que pide "simplificar los circuitos, apostar por el diagnóstico en un solo paso y establecer vías de derivación ágiles".
Al hilo, los expertos han propuesto modelos asistenciales más descentralizados y adaptados a las necesidades del paciente, ya que acercar el diagnóstico y el tratamiento a los centros de salud mental y adicciones puede mejorar el acceso y la adherencia, reducir las pérdidas durante el seguimiento y favorecer un inicio más precoz del tratamiento. Debido a ello, abogan por la coordinación entre Psiquiatría, Hepatología, Adicciones, Atención Primaria, Microbiología y Enfermería.
Por otro lado, se presta especial atención a la patología dual y a otros grupos en situación de vulnerabilidad, como personas que consumen o han consumido drogas por vía intravenosa, reciben tratamiento sustitutivo con opioides, presentan trastornos asociados a conductas impulsivas, practican 'chemsex' o se encuentran en centros penitenciarios.
"En patología dual es especialmente importante adaptar el sistema a la realidad de la persona", ha subrayado el presidente de la SEPD, el doctor Carlos Roncero, al tiempo que ha apuntado que "la coexistencia de una adicción y otro trastorno mental puede ir acompañada de barreras sociales y asistenciales que hacen poco eficaces los circuitos convencionales". "Si queremos avanzar hacia la eliminación de la hepatitis C, tenemos que facilitar el acceso al cribado y al tratamiento allí donde ya atendemos a estos pacientes, integrar la reducción de daños y evitar que una derivación o una visita adicional se conviertan en un punto de pérdida", ha explicado.
Por último, las tres sociedades científicas, que buscan aumentar la proporción de pacientes diagnosticados, reducir el tiempo entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento, mantener elevadas tasas de curación y favorecer la prevención y detección precoz de posibles reinfecciones, han sostenido que avanzar en la eliminación de la hepatitis C entre las personas con patología psiquiátrica exige integrar su detección dentro de la práctica asistencial habitual, simplificar los procesos y superar la fragmentación entre especialidades.