Marcelo Pérez Castillo, Country Manager para Chile de Universal Assistance

Viajar también es proteger lo que invertimos

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Sr. Director:

Viajar va mucho más allá de comprarlos los pasajes y reservar un hotel. Representa meses de ahorro y de planificación, por lo que cualquier imprevisto altera la experiencia y el bolsillo.


El contexto internacional, además, suma nuevos desafíos: están los conflictos geopolíticos, el clima extremo, las huelgas y cambios en los requisitos de entrada a diversos países. Por esto, las personas van más allá de solo comparar precios y están priorizando la flexibilidad, las políticas de cancelación y el respaldo ante emergencias.


La palabra clave en toda la línea de tiempo que conlleva un viaje es la prevención. Una de las decisiones que conviene incorporar desde el inicio es cómo responder ante aquellos acontecimientos que no están bajo nuestro control.


Los gastos médicos son el riesgo que más se subestima al salir de Chile. Una urgencia, una fractura o una cirugía alcanzan cifras astronómicas en el extranjero, al punto de transformar unas vacaciones soñadas en un problema financiero grave.


Existen también imprevistos ajenos a la salud. Un vuelo cancelado exige gastos extra en comida o noches adicionales. La pérdida del equipaje obliga a comprar ropa y artículos de aseo de inmediato. Incluso un regreso anticipado por una urgencia familiar puede significar la pérdida de servicios ya pagados.


Son problemas que parecen lejanos mientras todo marcha bien, pero ocurren. Nadie asegura un automóvil porque espera chocar y con la asistencia en viaje pasa lo mismo. Su valor real aparece justo cuando los planes fallan.


Más que un costo extra, la protección frente a imprevistos, es un escudo para la inversión realizada. Su precio equivale a una fracción del costo total del viaje, mientras que una emergencia supera por mucho esa cifra.


Esta postura responde a una nueva forma de viajar con responsabilidad. Cuidar el entorno y respetar a las comunidades locales mantiene su importancia, pero la preparación personal completa esa ecuación. Revisar los requisitos, informarse sobre el destino y contar con cobertura reduce la incertidumbre. No evita los problemas, pero minimiza su impacto.


En este Día Internacional del Turismo, la invitación es a planificar con una mirada amplia porque disfrutar de un destino implica prepararse para los imprevistos. Viajar de forma responsable no es esperar con nerviosismo que algo salga mal, sino tener las herramientas para resolverlo si ocurre.



Marcelo Pérez Castillo,

Country Manager para Chile de Universal Assistance

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