Factores como la fuerte corrección del cobre, el avance del petróleo y las mayores expectativas de una subida de tasas por parte de la Reserva Federal.
Durante la jornada conocimos el IPP de Estados Unidos, que avanzó 0,4% mensual, en línea con lo esperado, mientras que en términos anuales alcanzó 5,4%, una décima por sobre las expectativas. Esto reforzó las preocupaciones inflacionarias y llevó al mercado a elevar hasta 71,8% la probabilidad de una subida de 25 pb de la Fed la próxima semana. En paralelo, el Treasury a 2 años sube hacia 4,53%, mientras el DXY se mantiene cercano a los 98,8 puntos.
En materias primas, el cobre cotiza cerca de US$6,53 por libra, intentando sostener el importante soporte de US$6,52. El RSI todavía no entra en sobreventa, por lo que una ruptura podría extender la corrección y seguir presionando al alza al USDCLP. Por otro lado, el WTI se dispara hacia US$98,1, apoyado por la tensión en Medio Oriente y los riesgos sobre la oferta. A esto se sumaron los datos de la EIA, con una caída de 391 mil barriles en los inventarios de crudo y de 684 mil barriles en Cushing, manteniendo elevada la volatilidad del petróleo.
El foco ahora estará en el IPC de EE.UU. de mañana a las 09:30, el dato más esperado de la semana. El mercado espera 0,4% mensual y 3,4% anual. Una inflación superior a las expectativas podría reforzar las apuestas por una subida de tasas y, si el cobre continúa debilitándose, abrir espacio para que el dólar busque niveles sobre los $950. Por el contrario, una inflación más moderada, acompañada de una recuperación del cobre, podría generar una corrección y llevar nuevamente al USDCLP bajo los $930. Se mantiene un escenario de alta volatilidad.
Por Lucas Santillán, Analista de mercados de Capitaria.