Sr. Director,
Suecia, Noruega y Dinamarca han adoptado respuestas distintas frente a la IA en educación. Algunos avanzan con orientaciones nacionales según la edad; otros priorizan acuerdos institucionales y una integración crítica. Pese a las diferencias, se instala una idea común: la IA en educación no puede depender solo de decisiones individuales de cada docente.
La gobernanza es indispensable para fijar criterios sobre privacidad, evaluación, seguridad y usos pedagógicos pertinentes. Pero regular no basta: Dinamarca y Noruega vinculan sus orientaciones con fortalecer las competencias docentes ante estos escenarios.
Ese debiera ser también parte del debate en Chile. La discusión no puede reducirse a permitir o prohibir la IA. Necesitamos condiciones para decidir cuándo, cómo y para qué utilizarla, y fortalecer las competencias docentes para una integración crítica y pertinente.
Gobernar la IA en educación implica establecer límites. Pero, sobre todo, implica preparar a quienes deberán tomar decisiones pedagógicas dentro de ellos.
Dr. Francisco Silva-Díaz
Director del Magíster en Innovación y Tecnología Educativa
Universidad Autónoma de Chile