Tipo de cambio abrió al alza este jueves, sube petróleo por tensiones en el estrecho de Ormuz

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Dolar40

El dólar abrió este jueves con un fuerte gap alcista en Chile, superando la zona de los $925 por dólar, luego de que el precio del petróleo repuntara durante la noche en medio de las tensiones en el estrecho de Ormuz. Este salto se suma a la presión que ya traía el peso chileno desde el martes, cuando el Banco Central informó que el PIB del segundo trimestre cayó 0,2% anual, muy por debajo de lo que esperaba el mercado (+0,1%), completando así un primer semestre en terreno negativo tras la contracción de 0,3% del primer trimestre. Con este telón de fondo, el dólar observado pasó de $914 el martes a $922 el miércoles, y hoy la apertura confirma la tendencia.



Este comportamiento se explica por la combinación de un factor externo y uno interno. Por el lado externo, el alza del crudo eleva el costo de las importaciones energéticas y presiona al alza el tipo de cambio en economías dependientes de combustibles importados como Chile. Por el lado interno, la sorpresa negativa del PIB —explicada principalmente por la caída de 6,4% en minería y el retroceso de las exportaciones— debilitó la confianza en el crecimiento local y golpeó al peso, que fue una de las divisas emergentes con peor desempeño de la semana. A esto se agregaron ayer las actas de la Fed correspondientes a la reunión de julio, que mostraron una votación dividida (9-3), con tres presidentes regionales pidiendo una subida de tasas y varios miembros advirtiendo que podría ser necesario endurecer la política monetaria si la inflación no cede, lo que le da algo de soporte adicional al dólar a nivel global.


De cara a los próximos días, el mercado seguirá atento a la evolución del conflicto en Ormuz y su efecto sobre el petróleo, así como a las señales que pueda dar el presidente de la Fed, Kevin Warsh, en su primer discurso en Jackson Hole la próxima semana. Si el tono de la Fed se mantiene cauteloso y las tensiones en Medio Oriente no escalan, el dólar podría moderar parte de este avance. En cambio, si el crudo sigue subiendo o la Fed refuerza su sesgo más duro, el tipo de cambio podría extender su alza hacia niveles más altos.


Para Chile, este escenario combinado —PIB débil, dólar al alza y petróleo más caro— es una mala noticia en el corto plazo, ya que encarece los combustibles importados, presiona la inflación interna y complica el panorama de crecimiento para lo que resta del año. Si la debilidad de la actividad local se combina con un dólar persistentemente alto, el desafío para el Banco Central de sostener la estabilidad de precios sin frenar aún más la economía se vuelve más complejo. 


Por Cristián Claro,

Analista de mercados de Capitaria

europapress