Sr. Director:
Vivimos en un mundo ruidoso. Pasamos horas con auriculares, trabajamos en entornos con alta exposición al ruido y vivimos rodeados por el sonido de nuestras ciudades. Sin embargo, rara vez pensamos en el impacto que estos hábitos tienen en nuestra salud auditiva y, por ende, en nuestro bienestar y calidad de vida.
Escuchar va mucho más allá de percibir sonidos. Nos permite comunicarnos, aprender, mantener vínculos y participar plenamente en nuestro entorno. Cuando la audición se deteriora, las relaciones personales, el rendimiento laboral y la salud emocional también pueden verse afectados. Según la OMS, más de 1.500 millones de personas en el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva, una condición que en muchos casos se puede prevenir mediante hábitos de autocuidado y la detección temprana.
En el Día Mundial de la Escucha, que en Chile se conmemora cada 18 de julio, es importante recordar que proteger nuestra audición debe formar parte de una cultura preventiva. Realizarse revisiones auditivas, moderar el volumen de los dispositivos y usar protección en entornos ruidosos son acciones sencillas que pueden marcar una gran diferencia. Cuidar nuestra salud auditiva es cuidar nuestra capacidad de conectar con los demás y disfrutar plenamente de la vida. Porque escuchar bien también es vivir mejor.
Marisela Rojas, fonoaudióloga GAES Chile