Cuando la audición se deteriora, las relaciones personales, el rendimiento laboral y la salud emocional también pueden verse afectados.
El Ruido es un estresor cuyos efectos van desde la molestia hasta el incremento de la mortalidad pasando por el aumento de la presión arterial, el insomnio y el incremento de la posibilidad de tener un ataque al corazón.