El gigante cárnico brasileño JBS ha revisado su meta de alcanzar el 'cero neto' para 2040 tras haber desechado los objetivos sobre emisiones indirectas de carbono, responsables de la mayor parte de la contaminación generada.
Según se desprende del último informe de sostenibilidad publicado, JBS ha eliminado las metas de 2021 sobre emisiones de gases de efecto invernadero de 'alcance 3', que incluyen las generadas por el ganado y su alimentación.
La empresa sí ha mantenido el objetivo de reducir la intensidad de sus emisiones de 'alcance 1' y '2' en un 30% para 2030 respecto de los niveles de 2019, al tiempo que ahora se ha fijado un recorte del 70% para 2050 de las emisiones en todas sus plantas.
El director de sostenibilidad de JBS, Jason Weller, ha defendido en una entrevista concedida a 'Bloomberg' que el "afinamiento" de los objetivos que JBS sí puede medir directamente es realista frente a las "grandes ambiciones" de cuantificar las ajenas.
Las emisiones de 'alcance 1' y '2' se refieren a las emisiones derivadas de la actividad y consumo energético de la propia JBS, pero solo supusieron el 4% del total en 2025. El resto son de tipo '3', donde, además, no se computa ni el uso del terreno ni el impacto de la deforestación.