La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha sostenido que considera "estupendo" que España presente ante sus socios de la zona euro (Eurogrupo) una propuesta para la emisión de deuda conjunta al estimar necesaria la creación de un activo europeo que sea capaz de competir con los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
"Creo que es estupendo que un país como España, por ejemplo, haga una propuesta y la ponga sobre la mesa para su debate. Ahora les toca a los demás decir: 'Vale, nos gusta esta parte, no nos gusta esta otra, podemos abordarlo'. Así que es bueno avanzar", ha declarado la líder del BCE en una entrevista concedida a Euronews.
De esta manera, Lagarde ofrece su respaldo a la propuesta que el Gobierno español ha presentado este jueves en Bruselas de la mano del vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y la considera un primer paso para que los Veintisiete inicien el debate sobre esta cuestión.
El planteamiento de España pasa por la creación de un Mecanismo Soberano Europeo por el que la Comisión Europea canalizaría parte de la financiación de los Estados miembros y trasladaría posteriormente los recursos obtenidos en forma de préstamos, sin aumentar el endeudamiento agregado, tal y como recoge el texto al que ha tenido acceso Europa Press.
En concreto, la emisión anual de deuda podría llegar hasta los 850.000 millones de euros anuales, un total de cinco billones de euros en circulación en un plazo de cinco años, volumen suficiente, según el Ejecutivo español, para crear un activo seguro de referencia internacional.
Al respecto del importe total de emisión, Lagarde ha mostrado su conformidad aduciendo que para operar en el mercado de capitales son necesarias "profundidad, liquidez y atraer los ahorros de Europa", al tiempo que ha puesto como ejemplo la "gran acogida" que tuvo la deuda conjunta emitida en la pandemia del Covid-19, cercana también a los 800.000 millones de euros.
"Porque para tener un mercado de capitales fuerte, dinámico y profundo, que es algo que todos deseamos, o al menos eso dicen todos, también necesitamos un activo europeo", ha afirmado la presidenta del BCE.
Sin embargo, ha señalado que a pesar de que todos los países de la UE comparten esta idea, su implementación supone grandes dificultades por la falta de consenso dentro de la UE. "El diablo está en los detalles", ha destacado.
"Creo que las circunstancias han cambiado, y esto debería llevar a los líderes de los distintos Estados miembros a considerar y abordar sus preocupaciones. Así que creo que una decisión radical, una negativa rotunda, no es la mejor manera de abordarlo. Creo que la mejor manera es intentar analizar qué riesgos son excesivos", ha señalado.