La política habitacional ha sido cuantitativamente significativa, pero territorialmente desigual y con efectos limitados en la reducción de las privaciones múltiples que afectan a los hogares. Así se desprende del análisis que cruza los datos entre inversión pública en vivienda entre 2011 y 2025, con las estimaciones de pobreza multidimensional. Este resultado revela un problema estructural, la concentración de recursos en polos urbanos específicos, haciendo persistente la existencia de altos niveles de pobreza multidimensional en comunas periféricas y rurales.
Los datos dan cuenta que la Región Metropolitana concentra sistemáticamente la mayor inversión, superando los $600 mil millones en varios años y alcanzando un peak de más de $709 mil millones en 2022. Valparaíso y Biobío también destacan con montos elevados, aunque con variaciones abruptas: Biobío pasó de más de $650 mil millones en 2012 a apenas $286 mil millones en 2022. En contraste, regiones como Aysén, Los Ríos o Magallanes rara vez superan los $100 mil millones, lo que evidencia la brecha estructural. Al mismo tiempo, los datos de pobreza multidimensional muestran que comunas como Tirúa (35,2%), Alto Biobío (35,4%) o Huara (34,5%) mantienen niveles críticos de privación, en concordancia con inversiones muy inferiores a las de los grandes centros urbanos.
En este contexto tres patrones se hacen evidentes. Primero, la inversión se concentra en las capitales regionales y en zonas de alta presión demográfica, lo que contribuye a reducir déficits habitacionales pero perpetúa la centralización. Segundo, las regiones intermedias presentan volatilidad presupuestaria, dificultando la planificación de largo plazo y la continuidad de proyectos. Tercero, las comunas rurales y extremas, donde la pobreza multidimensional es más alta, reciben montos bajos y carecen de estabilidad en la inversión, lo que las limita en su capacidad de enfrentar problemas como acceso a servicios básicos, empleo y conectividad.
Esta perspectiva pone de manifiesto, en principio, que la política de vivienda ha operado bajo una lógica sectorial, centrada en la construcción y subsidio habitacional y que no ha integrado plenamente las dimensiones de la pobreza multidimensional. Aunque la inversión ha permitido aumentar la cobertura de soluciones habitacionales, no ha contribuido a reducir carencias tales como educación, salud, trabajo o seguridad social. En comunas como Alto Hospicio (28,2% de pobreza multidimensional) o Padre Las Casas (23,7%), la inversión en vivienda ha sido significativa, pero la persistencia de privaciones múltiples revela que el problema excede la infraestructura habitacional y requiere un enfoque integral.
Frente a este escenario, es necesario avanzar hacia una política de vivienda con enfoque multidimensional, que articule la inversión habitacional con programas de empleo, educación, salud y transporte, de modo que la solución de vivienda sea un punto de partida y no un fin en sí mismo. Segundo, establecer criterios de equidad territorial en la asignación de recursos, asegurando un piso mínimo de inversión en comunas rurales y extremas, donde la pobreza multidimensional es más alta. Finalmente, fortalecer los mecanismos de planificación multianual y coordinación intersectorial, evitando la volatilidad presupuestaria y permitiendo que los gobiernos regionales y municipales desarrollen proyectos sostenidos que impacten de manera integral en la calidad de vida de sus habitantes.
La inversión pública en vivienda entre 2011 y 2025 sin duda, ha sido cuantiosa y ha permitido avances importantes, pero su impacto en la pobreza multidimensional ha sido limitado. El desafío es transformar la política habitacional en un instrumento de desarrollo equilibrado, capaz de reducir las múltiples privaciones que afectan a centenares de miles de familias y así contribuir a la cohesión social en todas las regiones del país.
Américo Ibarra Lara
Director Instituto del Ambiente Construido
Observatorio en Política Pública del Territorio
Facultad de Arquitectura y Ambiente Construido
Universidad de Santiago de Chile