​Es la economía hombre ¡entiende!

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Los datos confirman que nuestra economía sigue mal y está, penosamente, entrando en un ciclo recesivo. El Índice Mensual de Actividad Económica, IMACEC, cayó en el mes de mayo (-0,9%), por quinto mes consecutivo. Caímos poco en enero (-0,1%), algo más en febrero (-0,3%), en marzo volvimos a caer poco (-0,1%), pero en abril el retroceso fue fuerte (-1,2%) anticipando que la recesión está ad portas. 


El IMACEC de mayo 2026 cae por la minería que redujo su resultado en -11,6%, anualizado, mientras que los sectores que siempre levantan la actividad productiva, el comercio y los servicios, anduvieron por los suelos (0,8% y 1,0%, respectivamente)


Este mal resultado está acompañado de una tasa de desempleo que después de llevar cuarenta meses sobre 8,0%, en abril y mayo 2026 se ha instalado sobre nueve por ciento (9,1% y 9,4% respectivamente), mostrando un mercado laboral deteriorado que afecta a todos y en especial a las mujeres, que en mayo tienen respectivamente tasas de 10,5% en desempleo general y de 28,8% en desempleo informal. También los jóvenes se ven más afectados, su tasa de desempleo sube de 22,8% en abril a 24,6% en mayo 2026.


A la vez, tenemos los precios internos creciendo desde marzo, en que alcanzó a 2,8% y sube a 4,0% en abril y se mantiene en 3,9% en mayo, tasas anualizadas. Se espera que se contenga algo la inflación en junio, lo que dependerá de los precios del petróleo (que aún fluctúan con la guerra USA-Irán no totalmente concluida) y de los precios internacionales que han subido fuertemente en la economía mundial, llevando la inflación al alza en USA (a 4,2% en mayo) y en el resto del mundo. Resultado que afecta y afectará directamente a los consumidores del país, especialmente por el alza esperada a nivel mundial, en el precio de los alimentos. 


El deterioro de la economía nacional se origina no solo por la crisis geopolítica y económica desatada por la guerra USA-Irán, sino también por decisiones internas, de política fiscal, que impulsaron fuertemente el aumento de los precios de la bencina (desde el 26 de marzo) y la energía y por la reducción del gasto fiscal que afecta la demanda agregada de la economía y le quita impulso productivo. 


Como hemos sostenido antes, una situación económica en camino de empeorarse como la que estamos presenciando, requiere que la autoridad política de la nación asuma la urgencia y la responsabilidad de activar la economía en el corto plazo y no esperar a que la crisis económica se resuelva sola o en el mediano plazo.


Víctor Salas Opazo

Departamento de Economía 

Universidad de Santiago de Chile

europapress