Según el Índice que elabora mensualmente el Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile, las ventas presenciales minoristas de la Región Metropolitana marcaron en mayo un débil crecimiento de 1,5% real anual, cerrando así los cinco primeros meses del año con una baja en el margen de 0,4%.
En términos de locales equivalentes el indicador marcó en mayo un alza de 1,8% real anual, cerrando los cinco meses con un alza de 1,4%.
En cuanto a los trimestres móviles, marzo-mayo da cuenta de una baja de 0,6%, bastante en línea con la caída del período previo, continuando con una tendencia levemente negativa en los últimos cinco trimestres móviles.
Evolución por Categorías
En cuanto a las categorías estudiadas, destacan los crecimientos anuales en Vestuario, Calzado y Línea Hogar, le siguen alzas más débiles en Muebles y Línea Tradicional de Supermercados, mientras que el rubro de Artefactos Eléctricos se contrae.
Vestuario marcó un alza de 6,6% real anual en mayo, acumulando en los cinco primeros meses del año un crecimiento real de 6,9%. Dentro de la categoría destaca Vestuario Mujer que registró un crecimiento de 20,1%, sin embargo, Vestuario Hombre marcó un alza marginal de 0,1% real anual y Vestuario Infantil una baja de 5,1%.
Calzado evidenció en el quinto mes del año un incremento de 4,7%. De esta manera, el rubro cerró el período enero-mayo con una baja de 2,5% real.
Por su parte, Artefactos Eléctricos marcó un negativo resultado, cayendo un 7,4% real anual en mayo y cerrando con una baja de 8,8% en enero-mayo. Dentro del rubro, destaca la baja de 21,2% real anual en electrónica, en parte por una mayor base de comparación, acumulando a mayo una contracción de 23,3%, luego Electrodomésticos marca un alza de 9,8% en mayo y Línea Blanca una baja de 6,2% real anual, cerrando entre enero y mayo con bajas de 0,3% y 0,6% respectivamente.
Línea Hogar evidenció en mayo un alza de 5,7% real anual en sus ventas y Muebles registró un crecimiento de 1,9%. Dado estos resultados Línea Hogar cierra con un alza en el margen de 0,2% real los cinco primeros meses de 2026 y Muebles con una caída de 1,4%.
Finalmente, la Línea Tradicional de Supermercados marcó un incremento de 0,9% real anual en sus ventas de mayo, en línea con el resultado de abril. Así, en los primeros cinco meses del año la categoría alcanzó una contracción en el margen de 0,5% real, donde Abarrotes acumuló una caída de 0,6% y Perecible un nulo incremento.
Perspectivas por Bernardita Silva, gerente de Estudios de la CNC
Las ventas presenciales minoristas de la Región Metropolitana registraron en mayo un crecimiento real anual de 1,5%, resultado que, si bien marca una mejora respecto de los dos meses previos, no alcanza para revertir el débil desempeño acumulado del año, que a mayo evidencia una baja de 0,4% real. Asimismo, los trimestres móviles continúan mostrando una tendencia levemente negativa, reflejando que el consumo aún no logra consolidar una recuperación sostenida.
Parte del mejor resultado de mayo estuvo influido por factores puntuales asociados al calendario comercial. Por un lado, el Día de la Madre volvió a posicionarse como uno de los eventos más relevantes para el comercio, impulsando especialmente las ventas de categorías vinculadas a regalos. A ello se sumó una intensa actividad promocional durante la última semana del mes, previa al CyberDay, donde numerosos comercios adelantaron descuentos y campañas tanto en tiendas físicas como en canales digitales, contribuyendo a dinamizar la demanda presencial.
Sin embargo, más allá de estos factores transitorios, los resultados continúan evidenciando una importante heterogeneidad entre categorías. Si bien algunas categorías asociadas al consumo discrecional muestran mejores resultados puntuales, persiste debilidad en rubros más vinculados al consumo habitual.
Hacia adelante, el escenario continúa siendo desafiante. A las mayores presiones inflacionarias observadas durante abril se suma un deterioro adicional en la confianza de los consumidores durante mayo. Destaca especialmente la caída en la evaluación de la situación económica personal, junto con un nuevo retroceso en las expectativas de consumo de artículos para el hogar. Estos resultados reflejan hogares más cautelosos respecto de su situación financiera y menos dispuestos a realizar compras discrecionales, especialmente aquellas de mayor valor.
Esta lectura es consistente con lo planteado recientemente por el Banco Central en su último IPoM, donde se advierte que varios de los determinantes del consumo han evolucionado menos favorablemente en los últimos meses, particularmente el mercado laboral, los ingresos reales y las expectativas de los hogares. En este contexto, la recuperación del comercio seguirá dependiendo en gran medida de una mejora más significativa del empleo formal, una recuperación de la confianza y una estabilización de las presiones inflacionarias.