MADRID 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de China han informado este miércoles de la detención de dos ciudadanos japoneses que trabajaban en el país y que han sido acusados de violar la legislación china por realizar presuntamente actividades de contrabando relacionadas con las llamadas tierras raras.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, ha indicado que la detención tuvo lugar el pasado mes de mayo y ha indicado que los dos empleados japoneses de la compañía nipona de maquinaria eléctrica en Dalian, en la provincia de Liaoning.
"Se ha informado a la parte japonesa de los detalles relevantes del caso. Me gustaría enfatizar que Japón debe educar y recordar a sus ciudadanos y empresas en China para que cumplan con las leyes y regulaciones chinas", ha afirmado Guo durante una rueda de prensa, según el diario 'Global Times'.
Por su parte, las autoridades japonesas han confirmado estas informaciones y han afirmado que ambos fueron arrestados en el noreste de China, supuestamente por infringir una ley relativa al contrabando de importaciones o exportaciones prohibidas, si bien no han dado más detalles sobre el asunto, tal y como ha recogido la agencia de noticias Kyodo.
Según el Ministerio de Exteriores japonés, ambos fueron detenidos por "el mismo caso". Así, desde el Gobierno han apuntado a que los ciudadanos afectados serán contactados por las partes en cuestión.
La reciente detención podría avivar aún más la preocupación entre las empresas japonesas que buscan hacer negocios en China, en un momento de alta tensión entre los dos países debido a una disputa diplomática abierta a raíz de las declaraciones vertidas en el pasado por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre una posible respuesta a un ataque o invasión chino contra Taiwán.
En enero, China reforzó los controles sobre los envíos y las exportaciones a Japón, especialmente de aquellos materiales considerados de "doble uso", que pueden utilizarse tanto para fines civiles como militares, incluidas las tierras raras. China domina el suministro mundial de tierras raras, esenciales para la fabricación de productos de alta tecnología, desde vehículos eléctricos hasta armamento.