(www.prensa.presidencia.cl)
El Presidente de la República, José Antonio Kast, participó este viernes en la ceremonia de lanzamiento al mar del LPD 93 “Magallanes”, primera unidad del Proyecto Escotillón IV Fase 1 de la Armada de Chile y una de las iniciativas más relevantes de la Política y Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN).
La actividad se desarrolló en las instalaciones de ASMAR Talcahuano y contó con la presencia de la Primera Dama, María Pía Adriasola; el ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros; el Comandante en Jefe de la Armada, almirante Fernando Cabrera; autoridades civiles y militares, además de representantes de la industria naval nacional.
Durante la ceremonia se reconoció a trabajadores destacados de ASMAR que han participado en la construcción de la unidad, se efectuó la bendición del buque, el bautizo a cargo de su madrina, Marcela Larrañaga Martín, y posteriormente el tradicional lanzamiento al mar de la embarcación.
En su intervención, el Presidente destacó el valor estratégico de este proyecto para el país y su contribución al fortalecimiento de las capacidades nacionales en materia de defensa, desarrollo tecnológico e industria.
El LPD 93 “Magallanes” es la primera de dos unidades contempladas en el Proyecto Escotillón IV Fase 1, que también considera la construcción del futuro LPD “Rapa Nui”. La iniciativa representa una inversión aproximada de 409,9 millones de dólares y es ejecutada por ASMAR mediante un contrato suscrito con la Armada de Chile en agosto de 2022.
La nueva unidad multipropósito tendrá capacidad para desarrollar operaciones anfibias, transporte estratégico de tropas y carga, apoyo logístico a zonas aisladas, operaciones de búsqueda y rescate, así como asistencia humanitaria frente a emergencias y desastres naturales.
Con 110 metros de eslora, 21,8 metros de manga, una autonomía de 30 días y un alcance de 7.000 millas náuticas, el “Magallanes” incorpora propulsión diésel-eléctrica y alcanzará una velocidad máxima de 17 nudos. Actualmente registra más de un 75% de avance constructivo y su entrega operacional está proyectada para 2027.
El lanzamiento al mar marca el tránsito desde la fase de construcción estructural hacia la etapa de integración de sistemas, equipamiento y pruebas, consolidando uno de los proyectos industriales y tecnológicos más importantes desarrollados por el país en materia de defensa.
La iniciativa fortalece la soberanía nacional y las capacidades operativas de la Armada de Chile, al mismo tiempo que impulsa la generación de empleo especializado, el desarrollo de proveedores nacionales y el fortalecimiento del polo industrial de la Región del Biobío, reafirmando la capacidad del Estado para ejecutar proyectos estratégicos de largo plazo vinculados a la seguridad, la innovación y el desarrollo productivo.