Con la participación de autoridades de Chile y América Latina, representantes del Grupo Banco Mundial, embajadores, ejecutivos mineros, organismos multilaterales y expertos internacionales, se realizó en Santiago el encuentro “De los Recursos al Empleo: El Valor de los Minerales para América Latina”, organizado por Fundación Chile y Grupo Banco Mundial.
Esta actividad contó con el apoyo del Programa Global de Apoyo a la Gobernanza del Sector Extractivo (EGPS, por su sigla en inglés), a través de su Alianza para el Fortalecimiento de Cadenas de Suministro Resilientes e Inclusivas (RISE, por su sigla en inglés), iniciativa que reúne a socios como Australia, Canadá, Suiza, Países Bajos, Japón, Italia y Reino Unido, entre otros, para fortalecer el desarrollo sostenible de cadenas de suministro en el sector extractivo.
El diálogo internacional tuvo lugar en un contexto en que la región posee algunos de los yacimientos de cobre y litio y más relevantes del mundo. En esa línea, el nuevo presidente de Fundación Chile, Julio Pertuzé, señaló que “El contexto geopolítico, la transición energética y la creciente demanda de minerales críticos representan una oportunidad histórica para América Latina. Debemos aprovecharla”, y planteó que desde Fundación Chile “Creemos firmemente que los desafíos más relevantes se abordan mejor cuando existe colaboración de todos los actores. Esa capacidad de articulación que nos ha caracterizado es precisamente la que queremos poner al servicio de la conversación de hoy”.
El biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, hizo especial énfasis en la generación de empleos del sector y afirmó que “El primer eslabón del círculo virtuoso de la riqueza minera es la generación de empleo formal y de calidad, con especialización, buenos salarios y oportunidades para las familias. Su impacto va mucho más allá de las grandes compañías: detrás de cada faena existen miles de pequeñas y medianas empresas de servicios, metalmecánica, software, transporte e innovación. El desafío es seguir fortaleciendo este tejido productivo”.
Durante el encuentro se abordaron cuatro ejes clave para capturar mayor valor desde la minería: empleo de calidad, industrialización, infraestructura estratégica y desarrollo territorial. Participaron, entre otros, Namrata Thapar, directora global de Metales y Minerales del Grupo Banco Mundial; William Maloney, economista jefe para América Latina y el Caribe del Grupo Banco Mundial; Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero; Jorge Cantallopts, director ejecutivo de Cesco; Carolina Vásquez, gerenta general de Sonami; Karolina Guay, embajadora de Canada en Chile; Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals; Gloria Hutt, presidenta de Copsa; Eduardo Bitrán, investigador de la Universidad Adolfo Ibáñez; Carolina Rojas, head of Mining del BID; Miguel Vargas, gobernador de Atacama y Gustavo Fernández, ministro de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan, Argentina.
El gerente de País del Grupo Banco Mundial en Chile, Jean-Marc Arbogast, indicó que “Queremos ser un socio estratégico de Chile para avanzar hacia una minería más competitiva y multiplicar el valor de sus minerales, generando empleos de calidad, nuevas capacidades, inversión y oportunidades para las personas. Esta agenda también se vincula con la seguridad hídrica, la transición energética, la infraestructura y la innovación, factores esenciales para una minería sostenible y con mayor impacto en el desarrollo”.
En la reflexión sobre empleo, capacidades, innovación y desarrollo de proveedores desde la minería, el gerente general de Fundación Chile, Hernán Araneda, expresó que “La minería no solo genera divisas y empleo: también abre oportunidades concretas para el desarrollo económico y social de los territorios. Los desafíos que enfrenta hoy la minería chilena del cobre —como la disminución de las leyes del mineral y las nuevas exigencias operacionales— pueden convertirse en una plataforma para impulsar investigación, innovación y capacidades locales. Debemos fortalecer un ecosistema colaborativo de proveedores, servicios y emprendimientos en torno a la industria. Es un camino de largo plazo en el que debemos perseverar”.
Durante el encuentro, hubo consenso entre los participantes en la importancia de avanzar en una agenda compartida y en promover activas alianzas público-privadas, impresiones recogidas por el equipo de Expande de Fundación Chile, donde una de las principales conclusiones fue que la colaboración sostenida entre Estado, empresas, proveedores, academia y comunidades será clave para transformar los minerales de América Latina en empleo, industrialización y desarrollo territorial. En esa línea, la articulación con proveedores locales y un nuevo trato con las comunidades aparecen como bases fundamentales para fortalecer el sentido de pertenencia territorial y capturar mayor valor desde la minería. Según se recogió en el ejercicio realizado, el desafío ahora es pasar de la intención a la ejecución, con liderazgo, coordinación de largo plazo y una agenda compartida que permita convertir el potencial mineral de la región en desarrollo sostenible.