La Unión Europea y Reino Unido firmarán el Acuerdo de Gibraltar el próximo 13 de julio en Bruselas

|


GIBNR


BRUSELAS/MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea y Reino Unido firmarán el próximo 13 de julio en Bruselas el Acuerdo sobre Gibraltar que busca normalizar las relaciones de esta colonia con la Unión Europea tras la ruptura del Brexit, lo que permitirá su entrada en vigor provisional y el esperado derribo de la Verja; aunque la ratificación del tratado y su aplicación definitiva llevará más tiempo.


Con ello se pone sello al acuerdo político anunciado por Bruselas y Londres hace un año, en junio del pasado año, aunque hubo que esperar hasta el 17 de diciembre para que se cerrara el texto legal del mismo, que a su vez no se hizo público hasta el 26 de febrero, cuando se conocieron las más de 1.000 páginas que lo componen, incluidos anexos.


El negociador europeo con Reino Unido y comisario de Comercio, Maros Sefcovic, será el encargado de firmar el acuerdo en nombre del bloque, mientras que se espera a la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, por la otra parte. Además, fuentes del Ministerio de Exteriores consultadas por Europa Press confirman también la presencia del jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, que ha estado presente en las rondas políticas de negociación junto a la delegación europea, del mismo modo que el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, lo ha hecho con la británica.


La firma tendrá lugar, además, una semana antes de que la Unión Europea y Reino Unido celebren la que será su segunda cumbre bilateral desde la salida de los británicos del club comunitario, el próximo 22 de julio, también en Bruselas, como parte de la normalización de las relaciones tras el divorcio.


LOS PREPARATIVOS EN MARCHA


Aunque la voluntad inicialmente era que el tratado pudiera entrar en vigor provisionalmente el 10 de abril, cuando comenzó a aplicarse el nuevo Sistema Europeo de Entrada y Salida (EES) en las fronteras, finalmente no fue posible cumplir este plazo y se apuntó como calendario estimado para la firma el 15 de julio a más tardar.


Mientras llega ese día, y se materializa la firma, tanto el Gobierno español como el gibraltareño han venido trabajando en los preparativos para que los controles que hasta la fecha que hasta ahora se realizaban en la Verja pasen a efectuarse en el aeropuerto de Gibraltar, donde tendrá que desplegarse la Policía Nacional española para realizar el control Schengen a quienes lleguen al Peñón.


En cuanto a la supresión física de la Verja, también se ha venido trabajando al respecto pero solo podrá materializarse plenamente a partir de la entrada en vigor provisional del acuerdo, cuando comiencen a llevarse a cabo los controles de pasaporte en el aeropuerto. Precisamente, para coordinar estos esfuerzos se produjo el pasado 22 de abril un histórico encuentro en el Ministerio de Exteriores en Madrid entre Albares y Picardo.


Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como Albares han expresado la intención de desplazarse a la zona para conmemorar de alguna manera este hito, sin por el momento se haya aclarado ni la fecha ni el formato elegido o si se prevé contar con representación gibraltareña e incluso británica.


PROCESO DE RATIFICACIÓN


Por lo que se refiere a la ratificación del texto, el proceso europeo prevé un doble aval: el del Consejo --que reúne a los 27-- y el del pleno del Parlamento Europeo, donde no debería haber problemas para que saliera adelante. En este caso no ha sido necesario también el visto bueno de los 27 parlamentos nacionales, lo que ralentizaría aún más la entrada en vigor definitiva.


Por parte británica, debe ser el Parlamento el que dé luz verde, una vez activado el proceso tras su aprobación por el Parlamento gibraltareño. El Gobierno británico aún no lo ha presentado a la Cámara de los Comunes, a falta de que se produzca primero la firma, y a priori debería superar este trámite sin sobresaltos, ya que los laboristas cuentan con una amplia mayoría.


Conforme a la Ley de Reforma Constitucional y Gobernanza de 2010, una vez que el tratado se presente en las cámaras, comienza un periodo de 21 días --no naturales, sino de sesión parlamentaria-- tras el que, si no hay un rechazo expreso, queda ratificado.


En caso de que la Cámara de los Comunes apruebe una resolución en contra de la ratificación, el Gobierno británico debe presentar una declaración explicando la importancia de que se ratifique dicho texto, abriéndose así un nuevo periodo de 21 días.


No obstante, pese a que los 'tories' dijeron que revisarían el tratado artículo por artículo nada parece indicar que vayan a rechazarlo, habida cuenta de que buena parte de la negociación, que arrancó en el otoño de 2021, se realizó cuando los conservadores aún estaban en el poder, tomando las riendas los laboristas tras las elecciones de julio de 2024.


En cuanto a la Cámara de los Lores, su opinión no es vinculante, lo que permite al Gobierno obviarla, argumentado por qué es importante la ratificación, validando así el tratado.

europapress