MADRID 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los gestores de fondos europeos muestran un optimismo respecto a las perspectivas de crecimiento económico tras el acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos, pero mantienen su preocupación sobre cómo afectará el conflicto a la inflación y a los tipos de interés, según la última encuesta elaborada por Bank of America.
Así, un 11% espera que el crecimiento económico en Europa se acelere en los próximos doce meses, frente al 16% que preveía una desaceleración el mes pasado, si bien esta cifra sigue estando muy por debajo del 60% que esperaba un mejor crecimiento en febrero, antes del inicio de la guerra.
No obstante, el optimismo se ve frenado por la perspectiva de que los precios del petróleo sigan elevados --el 69% espera que el crudo supere los 80 dólares por barril a final de año-- y por una inflación persistente.
"La distensión geopolítica se considera la razón más probable para que el crecimiento europeo se acelere, por delante del estímulo fiscal alemán", apunta el informe.
En paralelo, un 43% espera un entorno macroeconómico de inflación alta durante más tiempo, caracterizado por un crecimiento robusto y una inflación persistente, frente al 39% del mes pasado, mientras que un 39% prevé estanflación.
Sobre este punto, un 32% prevé que la inflación subyacente europea aumente durante el próximo año, por debajo del máximo del 71% registrado en abril, pero aún muy por encima del 11% observado antes de la guerra.
En consecuencia, un 15% considera que la política monetaria mundial es demasiado expansiva, el porcentaje más alto desde septiembre de 2022.
Además, un 34% prevé que suban los tipos de interés a corto plazo y un 40% cree que aumentarán los rendimientos de los bonos a 10 años.
En relación a la renta variable, un 71% prevé una subida del mercado durante el próximo año, frente al 58% del mes pasado, y un 93% cree que aumentará el beneficio por acción (BPA) europeo a 12 meses vista gracias al crecimiento de los ingresos y la disciplina en los costes.
Pese a este optimismo, un 15% mantiene una infraponderación en renta variable europea, frente al 35% que afirmaba tener una sobreponderación antes del conflicto.
Así, el 68% cree que el crecimiento y la superioridad de los beneficios de Estados Unidos implican que el bajo rendimiento estructural de Europa continuará, el doble que en febrero.