BRUSELAS 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Parlamento Europeo ha dado este martes su aprobación definitiva a una reforma de las normas de comercialización agrícola destinada a reforzar el poder de negociación de los agricultores frente a compradores y distribuidores, que incluye contratos más estables, mayor transparencia en la formación de precios y nuevas restricciones al uso de denominaciones asociadas a la carne.
El texto, respaldado en el pleno por 560 votos a favor, 75 en contra y 25 abstenciones, modifica el Reglamento de la Organización Común de Mercados Agrícolas (OCM) y otras disposiciones vinculadas a la Política Agrícola Común (PAC), y busca equilibrar las relaciones dentro de la cadena alimentaria mediante una mayor protección contractual para los productores.
Entre otras medidas, los países deberán publicar índices de referencia que puedan utilizarse en los contratos agrícolas para reflejar mejor la evolución de los costes y facilitar una remuneración más ajustada a la realidad del mercado.
La reforma, que deberá recibir ahora el visto bueno formal del Consejo (Gobiernos) antes de su entrada en vigor, refuerza además el papel de las organizaciones de productores, ampliando su capacidad para negociar colectivamente con los compradores y estableciendo salvaguardas para evitar que estos puedan eludirlas negociando directamente con agricultores individuales.
El texto introduce asimismo nuevas normas sobre etiquetado y comercialización para aclarar el uso de términos como "justo" o "equitativo", que deberán responder a criterios concretos relacionados, entre otros aspectos, con el apoyo a las comunidades rurales o a las organizaciones de agricultores.
MAYOR TRANSPARENCIA Y PROTECCIÓN DE LOS PRODUCTOS CÁRNICOS
Además, la legislación reserva determinadas denominaciones exclusivamente a productos de origen animal y establece una definición de carne como las "partes comestibles de animales", de modo que términos como "filete", "solomillo", "chuleta", "costilla" o "hígado" no podrán utilizarse para productos cultivados en laboratorio o elaborados a partir de células.
El objetivo, según defiende la Eurocámara, es aumentar la transparencia en el mercado interior y ofrecer mayor claridad a los consumidores sobre la naturaleza y el origen de los productos que adquieren.
La norma incorpora igualmente medidas específicas para el sector lácteo, entre ellas la introducción de contratos escritos obligatorios para reforzar la estabilidad de los ingresos de los productores en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados.