​La UE ve en el "inaceptable" ataque a la catedral de Kiev la prueba de que Putin no quiere negociaciones de paz

|

ATA



Los líderes del G7 discuten cómo elevar la presión sobre Rusia en su reunión de Evián (Francia)

BRUSELAS, 15 (EUROPA PRESS)

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han lamentado el empeño del Kremlin por escalar la "violencia y destrucción" de sus ataques contra la población y patrimonio en Ucrania --incluido el último bombardeo que ha dejado nueve muertos y dañado gravemente la histórica catedral de la Dormición, situada en el monasterio de las Cuevas de Kiev--, lo que a ojos de los líderes comunitarios demuestra la falta de voluntad del régimen de Vladimir Putin por involucrarse en conversaciones de paz reales.


"Estos ataques demuestran la falta de voluntad de Rusia para participar seriamente en las negociaciones de paz", ha escrito Costa en un mensaje compartido en redes sociales, con el que pone también el acento en que "el tiempo no está del lado de Rusia" y recordado que los líderes del G7 se reúnen desde este lunes Evián (Francia) con la respuesta a Moscú en su agenda.


"Discutiremos cómo aumentar la presión sobre Rusia para que se acerque a la mesa de negociaciones en busca de una paz justa y duradera en Ucrania", ha explicado el ex primer ministro portugués, sobre una reunión del G7 a la que también asistirán él y Von der Leyen.


La presidenta de la Comisión Europea también ha recurrido a las redes sociales para reaccionar al ataque que ha "dañado gravemente" un sitio patrimonio de la UNESCO y dejado varios civiles muertos, al tiempo que ha avisado de que los líderes del G7 discutirán sobre cómo seguir elevando la presión sobre Rusia y "llevar a Putin a la mesa de negociación" para poner fin a una "matanza sin sentido".


"Europa quiere la paz. Nadie (quiere la paz) más que el pueblo ucraniano. Rusia, por otro lado, mostró de nuevo que su único interés es la violencia y la destrucción", ha censurado la conservadora alemana.


El comisario de Cultura, Glenn Micallef, se ha unido a los mensajes al avisar de que "destruir la cultura es intentar borrar la identidad de un pueblo" y que la UE se mantiene del lado de Ucrania. "Nueve personas muertas. Una catedral histórica dañada. Un sitio que pertenece no solo a Ucrania, sino al patrimonio compartido del mundo", ha añadido.


CENSURA DE LOS MINISTROS DE EXTERIORES DE LA UE


A su llegada a la reunión de ministros de Exteriores de la UE que se celebra este mismo lunes en Luxemburgo, varios de ellos han expresado su pesar por el ataque y criticado que Moscú recrudezca su ofensiva; mientras que la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, ha avisado de que se trata de "crímenes de guerra" por los que Rusia tendrá que rendir cuentas.


"La Rusia de Vladimir Putin ha mostrado el alcance de su crueldad al golpear masivamente la capital, Kiev, causando daños extremadamente graves", ha lamentado el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, quien ha comparado el ataque a que fuera "bombardeada Notre-Dame o Saint-Denis, algo evidentemente inaceptable".


A ojos del ministro alemán de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, el bombardeo de bienes culturales de "valor incalculable" como ha sucedido la pasada noche "demuestra que, por el momento, no existe una verdadera voluntad por parte de Rusia de participar seriamente" en negociaciones de paz.


"Es un ataque contra la identidad de los ucranianos", ha considerado el jefe de la diplomacia de Países Bajos, Tom Berendsen, quien ha dejado claro que de "ninguna manera" un lugar sagrado es "un objetivo militar", al tiempo que ha defendido que es una razón más para que la UE avance "más rápido" en la adopción de la nueva ronda de sanciones que Bruselas ha puesto sobre la mesa.


El titular de Exteriores de Lituania, Kestutis Budrys, por su parte, ha afirmado que el ataque es "absolutamente inaceptable", en tanto que se trata de "uno de los lugares más sagrados para el mundo cristiano y, para Rusia, parece que no existen líneas rojas".


"Aquí no hay lógica militar. Solo sufrimiento infligido a personas y a un patrimonio que pertenece a toda la humanidad. Esto no puede quedar sin consecuencias. Quienes ordenan estos ataques deberán responder por ellos algún día", ha remachado, a su vez, el ministro de Exteriores belga, Maxime Prévost.


"UN CRIMEN DE GUERRA"


También se ha pronunciado al respecto el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, que ha condenado "con firmeza" el bombardeo a "una importante catedral cristiana" en Kiev, que representa "las creencias de millones de personas en Ucrania, en el mundo, también en España".


Ha asegurado que los ataque a los lugares de culto suponen "un crimen de guerra" y son "contrarios" al Derecho Internacional humanitario. Ha lamentado además que la invasión rusa "tampoco respeta" los templos cristianos que son "patrimonio cultural de la humanidad", y ha exigido "un alto el fuego que conduzca a una paz justa y duradera".


El jefe de la Administración Militar de Kiev, Timur Tkachenko, ha confirmado nueve fallecidos en la ciudad y ha indicado en un breve mensaje en redes sociales que el ataque ha causado "diversos niveles de daño" en 40 puntos de la capital, antes de subrayar que entre los heridos hay dos niños de cinco y seis años, sin detalles sobre la gravedad de su estado.


Asimismo, ha denunciado el incendio registrado en la catedral de la Dormición a causa del ataque. "Queridos representantes de los medios, muestren al mundo cómo el agresor trata no solo la vida humana, sino un lugar Patrimonio de la Humanidad de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y patrimonio de todo el mundo cristiano", ha dicho.

europapress