Las ventas presenciales del comercio minorista de las regiones de Valparaíso, Biobío y La Araucanía, según el índice que elabora mensualmente la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), marcaron débiles resultados en abril, con caídas anuales en Valparaíso y La Araucanía y un alza marginal en Biobío, muy en línea con lo evidenciado en marzo.
En la Región de Valparaíso, las ventas reales del comercio minorista cayeron un 0,4% real anual en abril, alcanzando así en los cuatro primeros meses del año una baja marginal de 0,5%
En la Región del Biobío, las ventas del retail registraron un crecimiento marginal de 0,2% real anual en el cuarto mes del año, acumulando entre enero y abril un alza de 2,1%.
Por último, en la Región de La Araucanía, la actividad comercial minorista evidenció una baja de 8,0% real anual en abril, cerrando los cuatro meses con una baja de 7,3% real.
Perspectivas por Bernardita Silva, gerente de Estudios de la CNC
Los resultados de abril vuelven a reflejar un escenario de consumo aún débil y heterogéneo a nivel regional y por categoría. Si bien parte de las caídas observadas responden a bases de comparación más exigentes, especialmente en La Araucanía y Valparaíso, donde durante los primeros meses de 2025 se registró un flujo excepcional de turistas argentinos que impulsó significativamente las ventas del comercio, también se observan señales de una demanda interna más moderada.
En efecto, durante los primeros cuatro meses de 2026 el ingreso de turistas argentinos al país cayó cerca de un 38% respecto de igual período del año anterior, mientras que en La Araucanía y Valparaíso la entrada de visitantes trasandinos por sus pasos fronterizos cayó aproximadamente un 35% y 45%, respectivamente. Este factor ha afectado particularmente a categorías asociadas al turismo de compras, como vestuario, calzado, artículos para el hogar y tecnología y explica parte importante de los resultados observados en estas regiones.
Sin embargo, la desaceleración del comercio no responde únicamente a una menor presencia de turistas extranjeros. También se observa un consumidor local más cauteloso, influido por un mercado laboral que aún no logra consolidar una recuperación robusta, una menor confianza de los consumidores y mayores presiones inflacionarias. De hecho, la inflación registró en abril su mayor variación mensual desde 2022, mientras que los indicadores de confianza evidenciaron un importante deterioro durante el mes.
A ello se suma que la actividad económica continúa mostrando debilidad. El Imacec de abril acumuló cuatro meses consecutivos de caídas anuales y una contracción de 0,7% en los primeros cuatro meses del año. Si bien el comercio sigue siendo uno de los sectores que más aporta a la actividad económica, también comenzó a evidenciar señales de moderación, con una caída desestacionalizada de 1% respecto de marzo.
Hacia adelante, el desempeño del comercio regional seguirá dependiendo de la evolución del empleo, los ingresos de los hogares y la confianza de los consumidores. En este contexto, mientras no se observe una recuperación más sólida del mercado laboral y una mejora en las expectativas económicas, es probable que el sector continúe mostrando un crecimiento acotado en los próximos meses.