MADRID 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estonia, Alar Karis, ha advertido este martes de que los incidentes con drones ucranianos que se han venido registrando en la frontera en los últimos tiempos en varios países del Báltico --supuestamente redirigidos por Rusia-- se volverán a repetir mientras continúe la guerra y ha apostado por utilizar la experiencia y tecnología de Kiev para contrarrestarlos.
"Inevitablemente, al estar en guerra, probablemente habrá más casos como este, debemos tenerlo en cuenta. Pero también recomiendo a nuestra gente que mantenga la calma", ha señalado el presidente estonio durante una rueda de prensa conjunta con su par ucraniano, Volodimir Zelenski, según recoge la cadena ERR.
Karis ha explicado que si bien han demostrado ser capaces de acabar con estas amenazas gracias al uso de cazas de combate, ha señalado que es "muy costoso" hacerlo de esta manera, por lo que cree que hay que aprovechar la experiencia ucraniana y traer esa tecnología y esas capacidades a Estonia.
Así, Zelenski ha reiterado que Ucrania colaborará con Estonia y otros países europeos que se vean envueltos en estas situaciones, como parte del llamado acuerdo de drones, que además del envío de tecnología y equipos para su fabricación, también incluye el intercambio de experiencias y la formación de especialistas.
"Estamos dando de nuestra parte, también tenemos experiencia en Oriente Próximo, donde ya hemos enviado nuestros equipos y contamos con personal capacitado", ha contado el dirigente ucraniano, quien ha vuelto a recalcar que la presencia de estos drones forman parte de la "guerra electrónica" de Rusia.
Zelenski ha explicado que Rusia quiere aumentar las tensiones en el seno de la Unión Europea con estas maniobras. "Si llegan drones ucranianos aquí, entonces sabemos que los rusos intentan están intentado usar la guerra electrónica para desviar nuestros drones de su ruta y dirigirlos hacia aquí", ha afirmado.
En los últimos tiempos se han intensificado la presencia de drones ucranianos en el espacio aéreo de los países del Báltico, pero también en Finlandia. En Estonia, hace unas semanas, un caza rumano que participa en la misión de vigilancia aérea de la región que lidera la OTAN, derribó uno de estos proyectiles cerca de Kablakula.
En Letonia, el asunto escaló hasta tal punto que le costó el puesto al ministro de Defensa, generando una crisis de gobierno que derivó en dimisión de la primera ministra, Evika Silina, mientras que en Lituania ha hecho que el Gobierno estreche las medidas de seguridad y que algunos altos cargos tuvieran que buscar refugio.