MADRID 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
El último comandante de la desaparecida guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño, alias 'Timochenko', ha pedido de nuevo el voto para el candidato del oficialismo, Iván Cepeda, de cara a la segunda vuelta de las presidenciales de Colombia, a pesar de las dudas que pueda generar el hecho de que es heredero político del presidente, Gustavo Petro, a quien ha acusado de incumplir los acuerdos de paz de 2016.
"Es imposible tener dudas en este momento de cuál es el camino a seguir y al que debemos trabajarle con entusiasmo y sin ambages para que otros y otras también lo asuman", ha expresado Londoño, presidente de Comunes, partido surgido de los acuerdos de paz de La Habana de 2016, en una carta abierta.
El texto va dirigido principalmente a Defendamos la Paz, un movimiento civil que busca que las instituciones cumplan con estos acuerdos y protejan a las instituciones surgidas de ellos, como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), y a los sectores perseguidos por la violencia.
"Tenemos que esta a la altura del momento", ha dicho Londoño, que ha pedido a los colectivos que participan de este movimiento que agoten todas las iniciativas posibles, limen asperezas y utilicen al máximo las herramientas que poseen para apoyar al candidato del Pacto Histórico, que en las últimas horas ya ha reconocido el triunfo en primera vuelta del ultraderechista Abelardo de la Espriella.
No obstante, Londoño también ha dejado claro su malestar con algunas de las decisiones que ha tomado el presidente Petro estos últimos cuatro años con respecto a los acuerdos de paz de 2016. Así, aunque ha admitido que "ningún otro gobierno" ha hecho más por los mismos, ha puesto de relieve que no ha habido tampoco otros que hayan apuntado tanto hacia "las causas estructurales que han generado la violencia".
"Nosotros hemos sufrido y seguimos sufriendo en carne propia sus inconsistencias, su egocentrismo, sus improvisaciones", ha dicho de Petro, a quien ha acusado de no cumplir con su palabra cuando dijo que pondría en marcha "a rajatabla" cada uno de los puntos acordados hace diez años en la capital cubana.
Entre estas omisiones, Londoño ha señalado la decisión de no abrir un capítulo sobre el acuerdo de paz en el Plan Nacional de Desarrollo, y ha denunciado las "humillaciones verbales y físicas" a las que somete la Unidad Nacional de Protección (UNP) a aquellas personas que se sumaron al proceso de desmovilización.
"Cada uno tenemos opiniones diversas de cómo hubiese sido mejor, a unos nos gusta y otros disgusta los largos discursos, así como se cuestionan muchos nombramientos (...) pero por encima de todo esto está el futuro de niños y niñas", ha expuesto quien es uno de los pocos líderes históricos de la guerrilla que no volvió a tomar las armas en protesta por el incumplimiento de los acuerdos.
Londoño cierra el texto remarcando la "vocación de paz" de Cepeda, tal y como ha quedado refrendado en su trayectoria política y civil. "No puedo negar mis prevenciones las primeras veces que lo trate en La Habana en el marco de los diálogos, prevenciones que desaparecieron (...) al ver los esfuerzos que hacía para que esos diálogos dieran sus frutos", ha destacado.