MADRID 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las Fuerzas Armadas de Japón y Corea del Sur han puesto en marcha este lunes sus primeras maniobras militares de entrenamiento en casi nueve años, en lo que Tokio considera el inicio de "un nuevo capítulo" en el marco de la cooperación bilateral entre las partes en materia de defensa.
A pesar de las protestas de China sobre una presunta militarización de Japón, estas maniobras han salido adelante con el objetivo de poner a prueba operaciones de "búsqueda y rescate" en aguas situadas al oeste de las islas Goto, tal y como han explicado las autoridades de ambos países.
Para ello, han contado con el despliegue del destructor japonés 'Kongo' y un helicóptero 'SH-60K', con los que han procedido a realizar un simulacro con el buque 'Cheon Ja Bong' de la Armada surcoreana, tal y como ha recogido el diario 'The Japan Times'.
Las maniobras --las primeras desde diciembre de 2017-- se consideraron una señal clave del acercamiento entre los ejércitos de ambos países vecinos. Los ejercicios de rescate, que comenzaron a realizarse de forma regular en 1999, se habían suspendido en medio de las tensiones bilaterales tras un incidente en el que un buque de la Armada surcoreana dirigió su radar de control hacia un avión de la Fuerza Aérea japonesa en 2018.
"Tras una pausa de aproximadamente nueve años, se han reanudado los entrenamientos conjuntos entre las fuerzas japonesas y surcoreanas", ha afirmado el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, en redes sociales. "Esto marca el comienzo de un nuevo capítulo en la cooperación en materia de defensa y los intercambios entre nuestras dos naciones", ha afirmado.
Seúl y Tokio habían acordado reanudar este tipo de maniobras (al margen de las que ya realizan junto con Estados Unidos) durante las conversaciones entre sus ministros de Defensa, que tuvieron lugar en enero, cuando anunciaron el calendario para el desarrollo de las mismas.
El mes pasado, la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, llevó a cabo la última ronda de diplomacia, con visitas de altos cargos japoneses al país y la vista puesta en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, a veces tumultuosas.
En esas conversaciones, los dos líderes anunciaron un acuerdo sobre seguridad energética a medida que persisten los problemas de suministro de combustible debido a la ofensiva desatada por Israel y Estados Unidos contra Irán.