Sebastián Bozzo, Decano de la Facultad de Derecho Universidad Autónoma de Chile

​El nuevo capital tecnológico

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Señor director:

La discusión sobre cómo regular la inteligencia artificial en Chile ya lleva algunos años sin que se advierta un punto clave: la IA se ha transformado en la base estructural de cualquier desarrollo económico futuro. La investigación, la innovación y la riqueza dependerán de capacidades algorítmicas avanzadas. La conclusión es preocupante: quien controle la IA, controlará la creación de valor global.


Este escenario abre una grieta delicada para las economías intermedias. Tradicionalmente, nuestras democracias han descansado sobre una relación equilibrada entre capital y trabajo. El empleo poseía valor económico y un peso político fundamental; la ciudadanía tenía capacidad de incidencia porque su fuerza laboral era el motor de los estados.


Sin embargo, a medida que la automatización avanza, asistimos a una devaluación del trabajo frente al capital tecnológico. La riqueza se concentra ya no en quienes producen, sino en el selecto grupo que posee la infraestructura computacional, los datos y los sistemas de IA.


Si no anticipamos este giro, la obsolescencia laboral se traducirá en una pérdida de relevancia política para los ciudadanos. Es urgente regular la IA teniendo en cuenta este diagnóstico.


Sebastián Bozzo,

Decano de la Facultad de Derecho

Universidad Autónoma de Chile

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