Este jueves culminó la Reunión del Consejo Ministerial (MCM) de la OCDE, realizada los días 3 y 4 de junio en París, Francia. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), Paula Estévez, encabezó la delegación chilena en la instancia, que también estuvo compuesta por el director general de Asuntos Económicos Multilaterales de la SUBREI, Felipe Henríquez y el embajador de Chile ante la OCDE, Juan Manuel Santa Cruz.
Durante la Reunión Ministerial, la subsecretaria participó en diferentes sesiones plenarias con foco en políticas industriales, desarrollo sostenible y crecimiento. A lo largo de los diferentes espacios de diálogo, Chile sostuvo una posición orientada a promover políticas industriales que incentiven la inversión y eviten distorsiones a la competencia.
Uno de los hitos destacados fue la presentación del secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, sobre las orientaciones estratégicas del organismo para el período 2027-2030. En un contexto marcado por tensiones geopolíticas y menor crecimiento global, Cormann hizo énfasis en fortalecer la OCDE como un espacio de diálogo basado en evidencia y consenso. Entre las prioridades definidas figuran el crecimiento económico sostenible, un sistema de comercio internacional abierto y resiliente, la gobernanza de la transformación digital y la inteligencia artificial, y el impulso a mejores prácticas en materia climática.
En sus intervenciones, la subsecretaria Estévez destacó la importancia de fortalecer los espacios multilaterales en un contexto internacional cada vez más desafiante, relevando el papel de la OCDE en la promoción de políticas públicas orientadas al crecimiento económico y el bienestar. En ese marco, enfatizó la necesidad de impulsar la productividad, la innovación y la inversión privada, junto con marcos regulatorios que favorezcan la competencia y el desarrollo. Asimismo, abordó desafíos emergentes como la formación de capital humano para la economía digital, el fortalecimiento de las cadenas globales de valor en minerales críticos y la importancia de profundizar el vínculo de la OCDE con América Latina y el Caribe.
"Para economías abiertas como la chilena, fortalecer la cooperación internacional es fundamental. La OCDE cumple un rol clave al generar evidencia, promover buenas prácticas y facilitar acuerdos frente a desafíos que hoy ningún país puede abordar por sí solo", señaló la subsecretaria.
En paralelo a las sesiones plenarias, la subsecretaria sostuvo reuniones bilaterales con autoridades de Argentina, Costa Rica, Israel, Francia, Alemania y Finlandia, país que ejerció la presidencia de la reunión este año. Los encuentros permitieron abordar temas de interés común vinculados al comercio internacional, la cooperación económica y la agenda bilateral. Asimismo, la autoridad se reunió con Mathias Cormann para intercambiar visiones sobre los principales desafíos de la economía global, el estado del multilateralismo y el rol que puede desempeñar la organización frente al actual escenario internacional.
Reconocimiento a Chile
Durante el encuentro también se entregó un reconocimiento a Chile por haber impulsado en 2016 el Programa Regional para América Latina y el Caribe (LACRP), en su décimo aniversario. El foro, creado durante la Reunión del Consejo Ministerial presidida por Chile ese año, tiene por objetivo apoyar el avance de reformas en la región en torno asuntos como el aumento de la productividad, el fortalecimiento de las instituciones, la gobernanza y la sostenibilidad ambiental.
En estos 10 años, el Programa Regional para América Latina y el Caribe (LACRP) ha contribuido a acercar los estándares y buenas prácticas de la OCDE a la región. Chile ha sido uno de los países más activos en esta iniciativa desde su creación, promoviendo una agenda de cooperación orientada al desarrollo y la modernización de las políticas públicas.
"Este reconocimiento refleja el compromiso que Chile ha mantenido con el fortalecimiento de la cooperación regional y la promoción de políticas públicas basadas en evidencia. El Programa Regional ha demostrado que la colaboración entre países puede traducirse en mejores herramientas para enfrentar desafíos comunes y avanzar hacia un desarrollo más innovador y sostenible", señaló la subsecretaria Estévez.