VIENNA 2 Jun. (EP/DPA) -
Dos altos cargos de seguridad del gobierno del exmandatario sirio derrocado Bashar al Assad acusados de tortura, lesiones graves y agresión sexual se han declarado inocentes este lunes en el juicio que enfrentan ante un tribunal de Austria y en cuyo marco podrían recibir penas de hasta diez años de prisión.
Se trata del exgeneral de Inteligencia Jaled al Halabi --el representante de mayor rango del antiguo gobierno sirio arrestado en Europa, según el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos-- y del jefe de Policía Musab Abú Rukba, quienes, según la Fiscalía, maltrataron a detenidos y dieron órdenes a otros para que también lo hicieran.
Sin embargo, ambos acusados se han declarado inocentes frente a los cargos imputados, que podrían conllevar penas de prisión de hasta diez años. Con todo, restan trece jornadas de audiencias repartidas hasta finales de junio en las que comparecerán 18 presuntas víctimas.
Los abusos, según la acusación, tuvieron lugar entre 2011 y 2013 en la ciudad de Raqa, donde el exgeneral dirigía un servicio de inteligencia con la colaboración del también imputado jefe de Policía, radicado en la misma ciudad.
En aquel entonces, las autoridades reprimieron las protestas políticas en una espiral de violencia y represión, según ha apuntado la Fiscalía, que cuenta en este caso con el apoyo del Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos, de Amnistía Internacional y de otras organizaciones.
Las protestas contra el gobierno sirio comenzaron en 2011 y fueron reprimidas violentamente, llevando a producirse eventos que han devenido en múltiples crímenes de lesa humanidad. El conflicto, que degeneró en una guerra civil con intervención internacional, desembocó en el derrocamiento de Al Assad a finales de 2024. Poco después asumió la Presidencia transicionalmente Ahmed al Shara, entonces líder del grupo armado Hayat Tahrir al Sham que encabezó la ofensiva de yihadistas y rebeldes que depuso al antiguo mandatario baazista.