MADRID 29 Ene. (EUROPA PRESS) - El Gobierno de Estados Unidos ha revocado este miércoles los visados de tres altos cargos de las autoridades haitianas, dos de ellos miembros del Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT), alegando la expansión de las pandillas en el país centroamericano. Ya son cinco los consejeros presidenciales afectados por esta medida de Washington, a poco más de una semana de expire el mandato del organismo.
"Hoy se han tomado medidas para imponer otra ronda de restricciones de visado a tres funcionarios haitianos: dos miembros del Consejo Presidencial de Transición y un ministro del gabinete. Sus acciones han permitido que las bandas haitianas, algunas de las cuales están designadas como organizaciones terroristas extranjeras, desestabilicen el país", ha anunciado el Departamento de Estado.
La medida, que afecta asimismo a los familiares directos de los tres sancionados, prohíbe la entrada a Estados Unidos a aquellas personas cuya entrada "pueda tener consecuencias graves para la política exterior" del país norteamericano, recoge un breve comunicado de su portavoz adjunto, Tommy Pigott.
El organismo de Marco Rubio no ha precisado los nombres de los cinco afectados en total por esta decisión, si bien cinco de los siete miembros del CPT con derecho a voto pidieron la semana pasada la salida del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, alegando la falta de avances para en la seguridad y la estabilidad del país.
Se trata de Smith Augustin, Leslie Voltaire, Edgard Leblanc Fils, Fritz Alphonse Jean y Louis Gérald Gilles, quienes están detrás del proceso iniciado ya el pasado viernes para destituir al jefe del Ejecutivo haitiano respaldado por Washington.
A principios de 2024, una oleada de violencia sacudió Haití, lo que llevó al entonces primer ministro, Ariel Henry, a presentar su dimisión. Entre críticas y tras varios años de inestabilidad, había ascendido al puesto en 2021, tras la muerte del presidente Jovenel Moise en su residencia oficial a manos de un grupo de sujetos armados.
Desde entonces, un Consejo Presidencial de Transición gobierna con el objetivo de llevar a cabo la tarea de pacificación y crear un Consejo Electoral Provisional para organizar las primeras elecciones en una década. La presencia de un contingente internacional ha resultado, hasta la fecha, ineficaz para frenar la actividad de las pandillas.