La Confederación Autismo España ha exigido este miércoles a las autoridades que actúen dentro de sus competencias para impedir que se celebre un congreso programado en Ciudad Real para abordar los "daños ocasionados por las vacunas", entre los que figura el autismo, algo que para la entidad supone un "grave riesgo sanitario y social" al difundir "teorías falsas".
A través de un comunicado, Autismo España ha expresado su "más profunda indignación y absoluto rechazo" ante la próxima celebración de este evento y otros similares, que advierte que están aumentando y "vulneran el derecho a recibir información veraz, dañan la imagen social del autismo y ponen en riesgo la salud colectiva".
El autismo es una condición del neurodesarrollo de origen neurobiológico y con una fuerte base genética, que acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, como recogen la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psiquiatría. Los únicos abordajes recomendados son intervenciones psicoeducativas basadas en la evidencia, orientadas a proporcionar apoyos, potenciar capacidades y garantizar derechos, inclusión social y calidad de vida.
En este sentido, Autismo España ha insistido en que no existe ninguna evidencia científica que respalde que las vacunas causan autismo, ni que el autismo pueda "revertirse" o "curarse" mediante tratamientos médicos o naturales. "Estas afirmaciones son rotundamente falsas y están desacreditadas desde hace décadas por la comunidad científica internacional y por las autoridades sanitarias de referencia a nivel nacional e internacional", ha aseverado.
De hecho, ha explicado que las "teorías falsas" en las que se basan eventos como este tienen su origen en un estudio fraudulento publicado en 1998 por el exinvestigador británico Andrew Wakefield, quien fue desacreditado y sancionado posteriormente, pero que ha generado "décadas de desinformación".
Desde entonces, numerosos estudios epidemiológicos, metaanálisis y revisiones sistemáticas han confirmado de forma inequívoca que las vacunas no causan autismo, incluyendo análisis recientes del Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas de la Organización Mundial de la Salud.
La entidad ha lamentado que estas afirmaciones pseudocientíficas crean falsas esperanzas en familias vulnerables, desvían recursos de intervenciones basadas en evidencia psicoeducativa y estigmatizan a las personas con autismo. Además, ha afirmado que erosionan la confianza en las vacunas, que salvan millones de vidas cada año, aumentando riesgos de brotes de enfermedades prevenibles como sarampión o polio.
Por todo ello, desde Autismo España han informado a las autoridades competentes del anuncio de este evento, exigiendo que actúen con firmeza para impedir su celebración, investigar posibles responsabilidades y prevenir la difusión de contenidos pseudocientíficos que atentan contra la evidencia científica, la salud pública y los derechos de las personas con autismo.