La Comisión de Agricultura abordó la crisis actual de incendios forestales que azotan la zona centro sur del país, principalmente en las regiones del Biobío y Ñuble.
Los focos se registraron a partir del día 17 de enero, propagándose rápidamente a zonas urbanas, causando evacuaciones masivas, destrucción de viviendas y alrededor de 20 personas fallecidas.
A la sesión concurriero representantes del sector forestal y un experto en materia de emergencias.
Por parte de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), su presidente Rodrigo O’Ryan sostuvo que se detectaron focos de incendio que iniciaron exactamente al mismo tiempo y el mismo día en distintos puntos de las regiones de Ñuble y Biobío.
Agregó que, según su cifras, existen 20 incendios activos del 17 al 20 de enero -9 en combate, 11 controlados- con una superficie afectada de 32 mil hectáreas. “En este intervalo se concentra el 82% de la superficie afectada en ambas regiones en lo que va de la temporada”, indicó.
Mencionó que los recursos de detección y combate de incendios por parte de Corma, para la presente temporada, oscilan en 123 mil millones. Asimismo, el personal destinado en la planificación es de 2.856 personas para ambas regiones.
Por su parte, el gerente de la Asociación de Contratistas Forestales, René Muñoz, planteó que el Estado debiera generar una política para anticiparse a este tipo de catástrofes.
A su juicio, para evitar estos episodios que se intensifican con eventos climáticos extremos, es tomar medidas preventivas. “Los bosques no se queman solos, hay una acción de alguien que prende fuego y produce un incendio”, aseguró.
Gestión de emergencias
En tanto, el experto y consultor en gestión de emergencias y reducción de riesgos de desastres, Michel De L’Herbe cuestionó que no se realice el combate aéreo nocturno, siendo que debería haberse aplicado hace 10 años.
Detalló que es imperativo que el servicio público especializado cuente con las competencias inmediatas en operaciones de evacuación rápida y eficaz.
Al respecto, las y los parlamentarios de la comisión resaltaron que el control de incendios es muy difícil cuando no existe una preparación previa para las personas que viven en estos sectores.
Asimismo, criticaron que la preocupación de todos asoma solo cuando la situación de incendios forestales está descontrolada; no existiendo una prevención rigurosa por parte de las instituciones estatales ni aprendizajes de las situaciones vividas anteriormente.