El 2025 fue un año de ajustes y definiciones para el canal horeca en Chile. El mercado del foodservice, que incluye restaurantes, hoteles, cafeterías y servicios afines, tuvo un valor estimado de USD 24 mil millones en 2024, consolidándose como un pilar importante del consumo fuera del hogar y un motor de economía creativa y empleo en todo el país.
A pesar de su tamaño, muchas operaciones todavía lidian con dinámicas de costos crecientes, márgenes presionados y consumidores más exigentes. En 2025 vimos cómo menús se acotaron, procesos se ajustaron y decisiones estratégicas se convirtieron en un requisito para sostener rentabilidad. Este fue un paso necesario, pero insuficiente frente a los retos que asoman.
El 2026 será un año definitorio para aquellos que están listos para transformar este canal de sector resiliente a sector estratégico y competitivo en términos globales.
La tecnología debe dejar de ser vista como un gimmick de marketing y pasar a ser una herramienta de gestión: sistemas POS que integren datos de venta, herramientas de inventario en tiempo real, plataformas que conecten oferta con demanda y que permitan anticipar comportamientos del consumidor.
Más allá de palabras, el canal requiere acciones concretas que reduzcan costos y residuos, implemente inteligencia de carta, mejoren trazabilidad y aporten a métricas financieras claras. La sostenibilidad debe ser rentable, no sólo aspiracional.
No sólo se trata de seguir tendencias globales, sino de adaptarlas con identidad local. Integrar ingredientes y experiencias que conecten con el consumidor chileno y también con turistas, en un contexto donde la oferta gastronómica compite a nivel global.
El canal horeca chileno tiene potencial, pero ese potencial no se realiza solo con pasión. Requiere disciplina operativa, métricas claras, alianzas profundas y una visión de largo plazo. El 2026 no premiará a quienes improvisen soluciones, sino a quienes integren gestión, hospitalidad, identidad y valor real en cada decisión.
En un mercado de gran tamaño y complejidad como el nuestro, transformar desafíos en estrategias será la diferencia entre quienes sobreviven y quienes lideran.
Alejandro Mery,
Asesor gastronómico