Sr. Director,
La reciente promulgación de la Ley N° 21.763, representa un paso decisivo en la manera en que Chile concibe y organiza sus ciudades. Al exigir que la planificación urbana incorpore espacios públicos seguros y accesibles, se reconoce que el diseño del territorio no es neutro: influye directamente en la seguridad, la equidad y la calidad de vida de las personas.
En un paÃs marcado por contrastes urbanos, donde conviven barrios consolidados junto a nuevos proyectos de expansión, la norma abre una ventana para repensar la ciudad en su conjunto. Lo ya construido no puede quedar al margen. La accesibilidad universal, la visibilidad de los espacios y la prevención deben aplicarse tanto a los parques como a los pasajes, veredas y plazas de sectores que crecieron sin mayor planificación. De lo contrario, se corre el riesgo de perpetuar la exclusión, por ejemplo, de adultos mayores o personas con discapacidad, quienes suelen ser los más afectados por la inseguridad o la falta de infraestructura adecuada.
La ley instala un cambio cultural en la polÃtica urbana: entender que la seguridad y la calidad de vida no dependen solo del control policial ni de la oferta inmobiliaria, sino de cómo diseñamos y gestionamos nuestros entornos. La ciudad se convierte asà en un derecho colectivo, donde cada rincón debe reflejar dignidad, inclusión y futuro compartido.
Erwin Navarrete
Director IngenierÃa en Construcción
Universidad Autónoma