Teherán confirma una "reducción" de los lazos y rechaza nuevamente las acusaciones sobre su papel en ataques antisemitas
MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Irán ha anunciado este jueves la expulsión del embajador de Australia en Teherán en respuesta a la decisión de Canberra de declarar 'persona non grata' al jefe de la legación iranà en el paÃs tras acusar a la República Islámica de estar detrás de varios ataques antisemitas en SÃdney y Melbourne.
"En lÃnea con las normas y leyes de la diplomacia, Irán ha reducido el nivel de presencia diplomática australiana en Irán en respuesta a la decisión de Australia", ha manifestado el portavoz del Ministerio de Exteriores iranÃ, Esmaeil Baqaei, quien ha dicho que el representante australiano "ya ha salido de Irán", según ha recogido la agencia iranà de noticias Tasnim.
"No nos satisface la reducción de relaciones, ya que creemos que no habÃa razones ni justificaciones para ello", ha manifestado, en referencia a la expulsión del embajador iranà de Australia, al tiempo que ha insistido en que esta situación "afecta a las relaciones entre las dos naciones". "La acusación de antisemitismo contra Irán es ridÃcula e infundada", ha argumentado.
Asimismo, ha resaltado que la sección consular de la Embajada de Irán en Canberra "está activa". "Pese a las restricciones impuestas, intentamos dar los servicios consulares necesarios a los compatriotas iranÃes que viven en Australia", ha apostillado Baqaei, quien ya adelantó que Teherán darÃa una "respuesta recÃproca" a la decisión de Australia, anunciada a finales de agosto.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, anunció el 26 de agosto que el embajador iranà en Canberra, Ahmad Sadeghi, habÃa sido declarado 'persona non grata' al considerar probado que el Gobierno iranà está detrás de al menos dos ataques contra su comunidad judÃa, incluido el incendio en diciembre del pasado año de una sinagoga cerca de Melbourne.
La medida fue aplaudida por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien dÃas antes habÃa acusado a Albanese de ser "un polÃtico débil que traicionó a Israel y abandonó a los judÃos australianos", aspecto por el que, según dijo, "la historia le recordará", después de que Canberra criticara la ofensiva israelà contra la Franja de Gaza y anunciara su decisión de reconocer al Estado de Palestina.