Sr. Director,
Lo sucedido el pasado viernes 29 de noviembre en las afueras de la Dirección Nacional del Trabajo es una muestra del descontento acumulado de los funcionarios con esta administración, no solo, por los diversos errores de la gestión del servicio, sino también del maltrato sostenido de la autoridad hacia sus subordinados.
La no renovación de más de 40 funcionarios, es algo inédito en la DT desde el retorno a la democracia, ello no obedece a los argumentos expresados en las noticias del pasado viernes, sino que a una falta de organización, visión y conocimiento de la Institución. El director desconoce el origen de la ley paro que el año 2004 revirtió los descuentos y castigos a los funcionarios que paralizaron sus funciones en pos de mejores condiciones laborales; desconoce que el ser funcionario público -si bien es estar al servicio del Estado-, también merece respeto, y no el manejo de la producción y subordinación a través de la polÃtica del miedo que han estado practicando y que hoy se vio acrecentada con el uso de la fuerza pública.
Se pide producción, compromiso, integridad, y transparencia a cambio de la negación al diálogo. ¿Es acaso esta institución un referente de protección o de represión?, el muro de BerlÃn ya cayó.
Asociación nacional de trabajadores MarÃa Ester Feres, dirección del trabajo