En la actualidad, es casi imposible imaginar una empresa que no esté inmersa en un proceso de transformación digital, integrando tecnología en sus diversas áreas y negocios. Sin embargo, a veces no hay un consenso claro sobre los objetivos buscados: ¿generar mayores ventas, reducir costos, ser más ágiles, mejorar la experiencia del usuario, o todo esto a la vez?
La mayoría de las compañías enfrenta tres obstáculos principales en este camino hacia la digitalización: la ineficiencia de los procesos internos, las restricciones de acceso al capital junto con la inversión requerida, y los plazos de ejecución, que pueden tardar meses o incluso años.
Mientras las organizaciones continúen aplicando estrategias de transformación digital con enfoques tradicionales, estos tres obstáculos seguirán apareciendo, impidiendo el desarrollo del negocio en aspectos, como la experiencia del cliente, la monetización eficiente de los servicios y/o productos, y la productividad interna.
La velocidad y la innovación con que las compañías se adapten a los cambios son determinantes para su posición competitiva. Por ello, las empresas deben adoptar soluciones ágiles que optimicen y automaticen procesos clave y simplifiquen el uso de tecnología de última generación bajo una visión estratégica.
Aquí es donde la hiperautomatización revoluciona el concepto de la transformación digital. Este nuevo enfoque aborda la problemática desde una perspectiva empresarial, utilizando la tecnología como facilitador y acelerador de los procesos. Emplea una combinación de tecnologías como inteligencia artificial generativa, machine learning, automatización de procesos robóticos y analítica avanzada para hacer más eficientes e integrar los procesos clave, logrando así los objetivos del negocio.
Es así como, se requieren soluciones que, en primer lugar, se implementen en corto plazo, generando un impacto inmediato; segundo, que permitan un alto retorno de la inversión; y tercero, que cuenten con escalabilidad y altos estándares de seguridad y privacidad de datos.
Con todo lo anterior, está claro que este nuevo enfoque ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad, generando un impacto concreto, medible y a corto plazo en el negocio, aumentando el retorno de la inversión y favoreciendo la escalabilidad, la seguridad y el cumplimiento normativo de las compañías.
Gustavo Álvarez - Co-Founder de Megafy