​Chile y “thetragedyofthecommons”

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Gabriela Clivio

Existe en economía un dilema conocido como la Tragedia de los comunes (o thetragedyofthecommons). Esta situación ocurre cuando un grupo de individuos, motivados sólo por su egoísmo e interés personal, terminan sobreexplotando -hasta agotarse- un recurso limitado que comparte con otras personas. El ejemplo más claro para entenderlo es pensar en un pastizal que está repartido en un número de pastores, cada uno de los cuales posee una cantidad determinada de animales utilizándolo. Cuando se dan cuenta de que aún queda espacio disponible, cada pastor aumenta su cantidad de animales hasta que en un punto la superficie llega a su límite y ya no puede proveer alimento para los animales, quienes terminan pereciendo por la sobreexplotación del recurso.

Se trata de un concepto publicado en el año 1968 y que hoy, en tiempos de pandemia, resulta peligrosamente aplicable a la realidad del país. Hace poco más de un mes, las proyecciones económicas estimaban un crecimiento cercano al 6% para la economía chilena gracias -en parte- a la inmunidad de rebaño que se esperaba lograr con la vacuna. Pero a fines de marzo sufrimos un nuevo revés: más de 7 mil contagios diarios, un aumento en los fallecimientos, la inminente postergación de las elecciones, el cierre de colegios y la paralización de distintos sectores industriales tras el regreso a la fase 1 y las estrictas cuarentenas.

Bajo este escenario, las proyecciones económicas comienzan a tambalear, siendo el empleo uno de los índices más perjudicados. Ante la incertidumbre, las empresas dejan de contratar personas y si las necesitan, prefieren recurrir a los contratos informales, lo que hace crecer la vulnerabilidad y genera un círculo vicioso en todos los niveles económicos. El mayor problema a mi modo de ver es que, tal como lo que sucede en la tragedia de comunes , cada quien se enfoca solo en sus intereses individuales sin tomar en cuenta el efecto que tienen sus acciones sobre el resto y en cómo disminuye el bienestar social.

La situación actual que vive Chile es aún más riesgosa. En muchos sentidos, la población está dividida y polarizada, cada bloque defendiendo sus posturas y sus modos de actuar. Por eso es urgente y necesario que cada uno de ellos, entiéndase: Gobierno, empresarios, medios de comunicación y ciudadanía dejen de trabajar por su propio beneficio y se enfoquen en cambio en el bienestar de la sociedad, en qué es lo mejor que se puede hacer en tiempos de cuarentena para lograr un equilibrio entre salud y bienestar económico, una solución que no signifique un riesgo para las personas y les permita mantenerse hasta que disminuyan las cifras de contagio.

Es cierto que en un escenario adverso, muchas personas se centran en el corto plazo y suelen tomar decisiones centradas en sí mismas o en sus intereses. Tal como en la tragedia de los bienes comunes, recurrir siempre a la misma reacción deja de ser un método efectivo y termina perjudicando a todos. Lo urgente ahora es superar esta pandemia juntos, mirar más allá del corto plazo y visualizar la necesidad que tenemos los unos de los otros para lograr el esperado crecimiento y la reactivación económica. Se requieren soluciones donde prevalezcan la empatía y no las mezquindades, el sentido de pertenencia a la comunidad y la responsabilidad colectiva. 


Gabriela Clivio, 

Economista y foundingmember CFA Society Chile