Hemos tomado conocimiento que Claudio Orrego, cuando era intendente de la región metropolitana de Santiago, bautizó como Plazas de Bolsillo a los espacios públicos y privados no edificados, por lo tanto sitios baldÃos casi siempre abandonados y por ende, lugares que se resisten a formar parte de las ciudades. Juiciosamente el Servicio de Impuestos Internos (SII) castiga a sus dueños cobrándoles una sobretasa por concepto de contribuciones de bienes raÃces.
En la comuna de Santiago hay varias plazas de bolsillo, muy bien logradas, y su alcalde Felipe Alessandri desea que el sitio que enfrenta el edificio del ex Congreso Nacional por el poniente de la calle Morandé al llegar a Catedral, terreno que es un bien nacional de uso público y que utilizan para estacionar gratuitamente sus vehÃculos motorizados los parlamentarios, sea transformado en una amigable plaza de bolsillo, para lo cual dicho alcalde ya estarÃa en contacto con el ministro de Bienes Nacionales para que se transfiera su dominio a ese municipio.
Alessandri se ha dirigido a la presidenta de la Cámara de Diputados y al presidente del Senado, proponiéndoles que ese sitio utilizado bajo la figura del comodato con Bienes Nacionales sea restituido a la ciudad como un área verde, expresándoles que cuando estén en Santiago ellos perfectamente pueden guardar sus elegantes vehÃculos en el estacionamiento concesionado que está bajo el suelo de la calle CompañÃa, enfrente del edificio de los Tribunales de Justicia. Las tarifas que cobra el concesionario a los automovilistas que utilizan por horas sus espacios son las de mercado.
Para facilitarles sus desplazamientos peatonales a esos honorables personajes, el alcalde se comprometió a construir un subterráneo para conectar ese espacio disponible con las oficinas del ex Congreso Nacional. Esa conexión tendrÃa un largo de unos 20 metros y el gentil ofrecimiento municipal se hizo para que los diputados y senadores, en absoluto resguardo de sus integridades fÃsicas, no tuvieran el riesgo latente de cruzar la calzada de la calle CompañÃa. Tanto Maya Fernández como Carlos Montes se negaron a devolver la playa de estacionamiento que, como todos sabemos, está absolutamente sub utilizada.
Ahora bien, tanto la fea playa de estacionamiento que no quieren devolver los parlamentarios, como el edificio del ex Congreso Nacional forman parte de la Zona A del Plan Regulador Comunal (PRC) de Santiago, donde está expresamente prohibido el uso de suelo de estacionamientos comerciales en sitios eriazos.
Se transcribe textualmente lo que dice la Zona A del PRC de Santiago :
a) Usos de Suelo
a.1) Usos Permitidos:
a.1.1) Residencial: Vivienda
Edificaciones y locales destinados al hospedaje
a.1.2) Equipamiento: con las excepciones indicadas en a.2.1)
CientÃfico
Comercio
Culto y Cultura
Deporte
Educación
Esparcimiento
Salud
Seguridad
Servicios
Social
a.1.3) Actividades Productivas:
Taller Artesanal de acuerdo a la definición establecida en el artÃculo 9 y de acuerdo a la TAP N° 2, incluida al final del presente capÃtulo IV.
a.1.4) Infraestructura:
Infraestructura de Transporte: con las excepciones indicadas en a.2.3).
Infraestructura sanitaria: con las excepciones indicadas en a.2.3)
a.1.5) Espacio Público, con las excepciones indicadas en a.2.4)
a.1.6) Area Verde
a.2) Usos Prohibidos:
a.2.1) Equipamiento: Comercio: Ferias libres, establecimientos de venta minorista de combustibles lÃquidos y/o centros de servicio automotriz (excepto en subterráneos). Reciclaje de papeles, cartones, plásticos y/o envases de cualquier tipo. Compra y/o venta de reciclaje de partes, piezas y accesorios de vehÃculos automotores, desarmadurÃa.
Deporte: Estadios, canchas, centros deportivos, medialunas y/o coliseos.
Esparcimiento: Zoológicos, hipódromos, circos y/o parques de entretenciones, zonas de picnic, casinos de juegos y/o quintas de recreo, juegos de habilidad o destreza como pin ball, cascada y/o similares, lugares de apuesta hÃpica, a excepción del Sector Especial A5.
Salud: Cementerios.
Seguridad: Bases militares y/o cárceles.
Servicios: Estacionamiento comercial no edificado.
Conforme a dichas disposiciones reglamentarias, queda en evidencia que es lÃcita la ocupación de la playa de estacionamiento gratuito de los parlamentarios, ya que se trata de un sitio eriazo, por lo tanto no edificado, pero como en unos años más el Congreso Nacional, por la fuerza de los hechos, deberá volver a funcionar en su tradicional edificio de Santiago, los que mandan en este paÃs deberÃan actuar con visión de futuro, permitiendo que en ese sitio se construya un edificio, con unos 500 estacionamientos bajo suelo, respetando las alturas y caracterÃsticas de los edificios existentes en tal Zona A, pues ese sector también es de Conservación Histórica.
Si se aplica la racionalidad, en esta nueva edificación los diputados y senadores dispondrán de espaciosas oficinas, con todo tipo de espacios comunes para conferencias, almuerzos, completÃsimas cocinas, baños en igual cantidad, para hombres y mujeres y hasta áreas de recreación. Mientras tanto, ya que son cuantiosas las regalÃas, llamadas asignaciones, que reciben mensualmente los parlamentarias, lo prudente serÃa que en un breve plazo en ese sitio se pueda materializar una hermosa plaza de bolsillo y más adelante, cuando llegue la hora, construir el edificio que ese poder del Estado necesita.
Veremos si nuestros compatriotas parlamentarios, quienes trabajan algunos dÃas de la semana en ValparaÃso, adoptan la criteriosa decisión que se ha esbozado o continuarán con sus pequeñeces que no conducen a ningún lado.
Patricio Herman
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