Luis Riveros



Luis Riveros

Como se ha señalado en forma reiterada en distintos análisis, el país vive una grave crisis institucional. Esto ha sido fruto de un largo proceso que se ha venido intensificando, dando paso a elaborar como camino de salida una especie de refundación del país, haciéndolo retroceder a sus orígenes pre republicanos.

Ha trascendido que la Convención Constitucional debate la idea de que la formación de médicos, que ocurra en universidades privadas, no podrían hacer su residencia o fase práctica en clínicas privadas

La democracia depende en gran medida de la solidez de las instituciones republicanas, de la solvencia con la que enfrentan los tránsitos sociales y los retos que los mismos levantan.

Una sociedad civilizada debe admitir el disenso y procurar el respeto por todas las opiniones ante cualquier dilema que conduzca a una decisión, o simplemente si se trata de una confrontación de principios o ideas.

La República de Chile ha sostenido tanto en la Constitución de 1925 como en la del año 2005, el principio fundamental de un Estado laico, esto es uno que no sustenta una “religión oficial”, sentando así las bases para una separación efectiva entre asuntos de iglesias y asuntos de Estado.

La Convención Constitucional ha vuelto a abrir un debate que pone de relieve un propósito distinto a aquél concebido en el protocolo que le dio origen.

Una cruda violencia nos ha invadido como sociedad, y se transforma en una dura amenaza para la convivencia y la estabilidad del país. Pone bajo cuestionamiento a las instituciones, y juega con la credibilidad de las políticas de todo tipo dirigidas a controlarla

Como se esperaba, ha comenzado el debate sobre una propuesta parlamentaria en orden a autorizar un quinto retiro de fondos previsionales. Esperado, puesto que una señal populista desde el Congreso se veía que hacía falta, para así poner en cuestionamiento la anunciada decisión del Ejecutivo en orden a no apoyar una iniciativa de esta naturaleza.

Siempre se ha afirmado que la libertad de opinión es algo inherente a las democracias, donde las diferencias se deben dar en torno a ideas y no en base a la persecución o silenciamiento de las opiniones o información que no sean del gusto de una autoridad. La búsqueda de la verdad debe transformarse en un objetivo de los medios de comunicación, así como también de las instituciones educacionales.

Los días que corren son de grave infortunio para el humanismo, el respeto a la vida y la necesidad de construir un mundo con seguridad y opciones de vida digna para todos