​Pablo Longueira publica carta de agradecimiento a quienes lo han apoyado tras renunciar a la UDI

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Queridas amigas y amigos,


No tengo palabras para agradecer todas las expresiones de cariño que me han hecho llegar, me es imposible responderles individualmente a cada uno, disculpen que haya hecho una respuesta general.

Por cierto que renunciar al partido al que junto a ustedes dediqué los mejores años de mi vida, es una decisión compleja y dolorosa que no todos entenderán. Pero estoy muy tranquilo, cumplí con lo que entendí era mi deber al intentar servir al país junto a los míos, en esta etapa tan incierta y desafiante.

Para presentarme como candidato a la Convención Constituyente debía hacerlo como Independiente en un cupo UDI, dado que mi reinscripción en el partido podría ser objetada y con ello caerse la candidatura. Lo anterior fue ratificado por el Consejo del SERVEL en su sesión del día miércoles pasado, tal como señalaron mis abogados y se lo hice ver en reiteradas ocasiones al Presidente del partido, aprobando el escrito que presenté. Para dar total tramitación, el organismo requirió que concurriera el partido ratificando mi planteamiento con una carta firmada por su Presidente y Secretario General. En cuanto supe que faltaba tal documento llamé al Presidente, pero no me atendió el teléfono. Llamé a otros miembros del equipo directivo explicando la situación y solicitando que mandaran urgente lo solicitado por el SERVEL, quedaron de verlo de inmediato. Había viajado especialmente a Santiago para inscribir mi candidatura a la Convención Constitucional si el SERVEL anulaba la afiliación. El miércoles y jueves no se envío la mencionada carta.

El jueves en la noche hablé con Ernesto Silva, encargado de los candidatos a la Convención, señalándole mi intención de ser candidato. Hablamos de las candidaturas en general y en particular del distrito que siempre señalé públicamente al que postularía, que era en el que ChileVamos había tenido el peor resultado en la última elección. También estaba disponible para disputar la elección en otro distrito popular donde ellos estimaran que aportara más. Quedó de enviarme a primera hora del viernes toda la información junto a los distritos que habían cedido un cupo a los pueblos originarios. Lo llamé y escribí varias veces para que me enviara lo acordado, pero a pesar de mi insistencia, ese día no tuve respuesta.

De igual forma, el viernes a primera hora volví a escribirle al Presidente que era necesario ingresar la carta. Le agregué que si no se enviaba en la mañana, entendiendo cual era entonces su voluntad, no postularía. Nunca me respondió. Así las cosas, el viernes en la tarde decidí volverme a la Araucanía. El sábado en la mañana me informé de lo ocurrido en el Comité Electoral que hubo el viernes en la tarde, donde la Directiva señaló que no firmaría la carta.

Como tantas veces lo señalé, “la UDI es un Camino para servir a Chile”. No puedo seguir militando en un partido que me niega la opción de hacerlo. Por eso el sábado a mediodía le envíe mi renuncia a la UDI al Presidente del partido y en la tarde a todos los miembros de la Directiva y a la Comisión Política. Me quedo con los mejores recuerdos de nuestra historia. Con las amargas noches que superamosjuntos y los imposibles desafíos donde, con entrega y generosidad, triunfamos contra todo pronóstico. Con una forma distinta de hacer política que nos diferenciaba y distinguía del resto de la política nacional y que nos llevó a ser un partido respetado y el más grande de Chile, sobre todo por nuestra presencia en el mundo popular al que nos volcamos a defender nuestras ideas, así costara la vida misma.

Reitero mis agradecimientos por todas las expresiones de cariño y les deseo el mayor de los éxitos. Un gran abrazo.


Pablo Longueira Montes