Insiste al electorado en que se movilice para contener a "izquierda y árabes" y reclama el apoyo de las derechas minoritarias
MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se ha declarado este jueves como el único bastión nacional viable frente a la amenaza interna de los partidos árabes y la izquierda israelí, y la externa que representa Irán.
En una entrevista con Israel National News, Netanyahu ha expresado su preocupación por la situación de su partido Likud en las encuestas, que le sitúan en empate técnico con el partido Yashar del exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot y a las puertas de negociaciones enormemente difíciles para formar gobierno.
"Ahora mismo estamos atascados", ha comentado Netanyahu, que ha llamado a la movilización inmediata de la derecha porque "si no acude a las urnas, quienes sí van a presentarse en porcentajes mucho más elevados son la izquierza y los árabes"
Netanyahu ha avisado de que existe una posibilidad real de que un gobierno de centro-izquierda llegue al poder; una "alianza de extrema izquierda, los islamistas de Mansour Abbas (el líder de Lista Árabe Unida) y los demás partidos árabes, no menos extremistas, de Ahmed Tibi (líder del partido Taal)".
El primer ministro ha avisado de que semejante victoria representaría para el país "un desastre como el de Oslo, pero con esteroides", en referencia a los acuerdos de paz firmados durante la década de los 90 en Washington.
Netanyahu ha atacado a partidos menores de derechas como Pueblo de Israel, que lidera Ofel Winter, y que podría no conseguir el quorum de 3,5% de votos para hacerse siquiera con un escaño. "Que nadie desperdicie su voto. Voten por el Likud", ha dicho.
Por último, el primer ministro ha insistido en que, por encima de todo, Irán sigue representando la mayor amenaza existencial para Israel y excede con mucho a cualquier consideración electoral: "Solo hay una manera de garantizar que esto termine. Y es derrocar a este régimen. Esa es la directiva que le di al Mossad y al Ejército. Vamos a derrocarlos", ha concluido.