El grupo norcoreano Lazarus ha desplegado una nueva operación maliciosa contra organismos de Corea del Sur que ha desvelado el empleo de criptografía postcuántica para proteger la distribución del 'malware'.
La criptografía postcuántica se ha visto como una medida de preparación frente a la amenaza que en un futuro supondrán los ordenadores cuánticos, dada la capacidad que tendrán para romper las medidas de cifrado que actualmente protegen comunicaciones, datos y carteras digitales.
Sin embargo, esta tecnología también puede utilizarse para reforzar las campañas maliciosas, como los investigadores de Kaspersky han detectado en FlashHole, una operación lanzada por el grupo de amenazas Lazarus, vinculado a Corea del Norte, contra organizaciones de Corea del Sur.
FlashHole es una campaña de espionaje que destaca por su sofisticación, que utiliza páginas web falsas alojadas en GitHub Pages y el envío de enlaces maliciosos a través de correos de 'phishing' dirigidos para poner en marcha la cadena de infección.
El objetivo es el de abusar de CrossWeb EX, un 'software' de seguridad que las organizaciones deben utilizar para acceder a la banca 'online' y las páginas web gubernamentales en Corea del Sur, que utilizaron para ejecutar su código sin activar las alarmas del antivirus.
En esta operación, como se indica en el texto de la investigación, los investigadores han destacado que las cargas útiles para desplegar el 'malware' se ejecutan directamente en la memoria RAM para no dejar rastro.
Pero también que los actores maliciosos emplearon esquemas de criptografía postcuántica para cifrar sus comunicaciones y proteger el código de la ingeniería inversa. En concreto, emplearon mecanismos ML-KEM, un etándar aprobado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de Estados Unidos.
La criptografía postcuántica se ha convertido en una necesidad para los servicios digitales. Europol advirtió recientemente de la necesidad de implementar esta tecnología, con el foco puesto en la protección de los datos y de las carteras digitales, garantizar que los sistemas puedan resistir y superar futuras amenazas sin comprometer su seguridad.
"Irónicamente, el grupo parece haber adoptado una criptografía poscuántica más segura con mayor rapidez que muchos productos de seguridad legítimos", han apostillado desde Kaspersky.