Expertos de IConstruye y TOCTOC advierten que las restricciones de financiamiento y las condiciones de los hogares continúan limitando el acceso real.
La reciente ampliación del subsidio a la tasa hipotecaria, que incorpora 30.000 nuevos cupos (alcanzando un total de 80.000) y eleva a 6.000 UF el valor máximo de las viviendas para acceder al beneficio, ha generado diversas opiniones sobre su efectividad para reactivar el mercado inmobiliario chileno. Por un lado, la medida abre un campo amplio, ya que de las 99.000 viviendas nuevas disponibles para la venta en el país, un 88,1% está por debajo del límite de las 6.000 UF. Sin embargo, persisten dudas sobre si la demanda podrá sortear las exigentes condiciones del financiamiento actual.
La visión optimista: Absorción de stock y reactivación de proyectos
Representantes del sector inmobiliario y de la construcción proyectan que la medida agilizará las ventas y comenzará a tener un impacto positivo en las obras detenidas. Ignacio Vila, Gerente General de ICONSTRUYE, destaca que “una mayor velocidad de venta de las viviendas reducirá el inventario actual y generará el escenario necesario para retomar proyectos inmobiliarios”. Además, detalla que “un 25% de las obras en ejecución se encuentra actualmente en fases iniciales, las cuales podrían verse muy beneficiadas por este impulso al dinamizar toda la cadena de valor de la construcción”
La cautela de los analistas: Barreras de acceso e ingresos familiares
Frente al entusiasmo de la industria, analistas y economistas ponen el foco en las dificultades financieras que enfrentan las familias para calificar a los créditos, a pesar de las ayudas estatales. Jorge Pino, economista senior de TOCTOC, explica que si bien el FOGAES y otros incentivos (como la exención de IVA) “ayudan a reducir la renta exigida para el crédito hasta en un 13,6%, factores de peso como el ahorro para el pie, el endeudamiento y la inestabilidad laboral impiden que muchos hogares logren beneficiarse”.
A esto se suma que la oferta de departamentos terminados y con entrega inmediata bordea las 50.000 unidades (un 46,4% del total disponible), lo que demuestra que el mercado aún se encuentra en un proceso profundo de ajuste. Según Diego De La Prida, Business Owner Inmobiliario Venta Nueva de TOCTOC, “el gran desafío reside en lograr que esta enorme oferta disponible logre encontrarse con una demanda que sigue muy golpeada por el endurecimiento del financiamiento bancario”
Desde ambas plataformas coinciden en que las medidas de apoyo estatal no serán suficientes de forma aislada. El éxito y la sostenibilidad de este repunte habitacional y del empleo en la construcción dependerán estrictamente de que la economía general retome una senda de crecimiento sostenido que devuelva la confianza a los compradores.