DJI Osmo Pocket 4P: una cámara total que apuntala el ecosistema para creadores de la marca

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La nueva cámara DJI Osmo Pocket 4P.

DJI lleva años siendo una de las grandes referencias cuando hablamos de drones, pero hace tiempo que su catálogo dejó de limitarse a mirar el mundo desde el aire. Cámaras, sistemas de estabilización y micrófonos han ido construyendo un ecosistema especialmente interesante para quienes crean contenido de manera habitual.



Durante varias semanas hemos probado la nueva DJI Osmo Pocket 4P y probablemente sea uno de los productos que mejor representa esta estrategia: mantiene la comodidad que hizo atractiva a esta familia, pero da un salto importante en calidad y posibilidades hasta acercarse mucho más a una herramienta de producción profesional.



La principal novedad de esta generación está en su sistema de dos objetivos. El principal combina un nuevo sensor CMOS de una pulgada con una focal equivalente a 20 mm y apertura f/2.0, mientras que el segundo apuesta por 60 mm y f/1.8. En la práctica, poder pasar de un plano general a otro mucho más cerrado y con un desenfoque más natural sin cambiar de cámara amplía considerablemente las posibilidades creativas. Es, durante nuestras pruebas, una de las novedades que más hemos aprovechado.



También hay un salto importante en calidad de imagen. DJI anuncia 17 pasos de rango dinámico, especialmente útiles en escenas de mucho contraste, y estrena el perfil D-Log 2 de 10 bits, que registra más de 1.000 millones de colores y ofrece mayor margen para trabajar posteriormente la imagen (para aquellos que estén acostumbrados a trabajos más profesionales de postproducción). A ello se suma la posibilidad de grabar hasta 4K a 240 fps, incluyendo cámara lenta de hasta 8x en 4K.



Pero las cifras no tendrían demasiado sentido si la Pocket 4P dejara de ser una cámara cómoda. Y precisamente ahí sigue estando una de sus mayores virtudes. Sus 230 gramos, unidos al estabilizador mecánico de tres ejes, hacen que resulte especialmente fácil grabar mientras caminamos y conseguir movimientos fluidos sin necesidad de utilizar equipamiento adicional. Además, ActiveTrack 8.0 permite seguir personas, vehículos, mascotas u objetos y mantenerlos dentro del encuadre incluso utilizando el zoom.



Durante varias semanas hemos visto que esta combinación resulta especialmente práctica para quien crea contenido solo. Podemos utilizarla como una cámara convencional y, segundos después, pasar a grabarnos en modo 'selfie' con seguimiento automático. Girar la pantalla permite encenderla rápidamente y comenzar a grabar, mientras que mediante gestos podemos activar ActiveTrack o iniciar una grabación. Esa rapidez termina siendo uno de sus puntos fuertes: es una cámara que invita a utilizarla porque prácticamente no requiere preparación.



La autonomía alcanza los 210 minutos, mientras que la carga rápida permite pasar del 0 al 80 por ciento en 18 minutos. También admite transferencias mediante USB 3.1 de hasta 800 MB/s y fotografías de hasta 37 MP. Son características menos llamativas que el nuevo sensor o los dos objetivos, pero importantes en un dispositivo pensado para acompañar durante horas a quien genera contenido de forma habitual.



LA GUINDA A UN ECOSISTEMA CASI IMBATIBLE


Y precisamente es ahí donde la Pocket 4P cobra todavía más sentido. DJI está construyendo un ecosistema cada vez más completo alrededor del creador: cuenta con cámaras compactas como esta, una gama de micrófonos inalámbricos con la que se mueve con enorme solvencia y, por supuesto, sus drones para conseguir las tomas aéreas más espectaculares. La propia Pocket 4P es compatible además con filtros, luz de relleno, empuñadura con batería, objetivo gran angular, minitrípode y diferentes micrófonos OsmoAudio. Prácticamente solo les falta fabricar un 'smartphone' para cubrir todo el equipo tecnológico que un creador de redes sociales o un youtuber necesita en su día a día.



Frente a la Osmo Pocket 4, la 4P supone un paso hacia un producto más profesional gracias principalmente al doble objetivo, el sensor de una pulgada, los 17 pasos de rango dinámico, D-Log 2 y la grabación 4K/240 fps. Con un precio de 599 euros para el Pack Estándar y 689 euros para el Pack para Vlogs, creemos que, si la diferencia respecto al modelo anterior entra dentro del presupuesto, merece la pena dar el salto por el mayor recorrido que ofrece la 4P.



Después de estas semanas de uso, lo que más nos ha convencido es precisamente el equilibrio entre calidad, estabilización y facilidad de uso. El doble objetivo amplía notablemente las posibilidades sin complicar la experiencia y el nuevo sensor ayuda a justificar su orientación más profesional. Como contrapartida, parte de ese potencial -especialmente D-Log 2 y las opciones pensadas para posproducción- probablemente resulte excesivo para quien únicamente quiera grabar y publicar rápidamente, y también hay que tener en cuenta que algunos accesorios necesarios para aprovechar todo el ecosistema se venden por separado.



En definitiva, la DJI Osmo Pocket 4P no pretende sustituir a una producción profesional completa, pero consigue concentrar muchas de sus posibilidades en un dispositivo de bolsillo que podemos empezar a utilizar en segundos. La marca ha entendido a los creadores de contenido y ya es sinónimo de garantía para ellos. Con una buena estrategia de promociones cruzadas entre diferentes categorías pueden reventar el mercado.




europapress