Señor Director:
Por primera vez en tres décadas de presencia endémica del virus hanta, el Ministerio de Salud decretó alerta sanitaria a nivel nacional. La letalidad se duplicó este año y el propio decreto identifica una "multiamenaza sanitaria", con hanta, arbovirosis e influenza aviar circulando simultáneamente. Es razonable pensar que este tipo de episodios volverá a repetirse.
El hanta no cuenta con tratamiento antiviral aún; su manejo es de soporte, con pacientes que pueden requerir UCI o ECMO. Ese soporte depende, sin embargo, de una cadena de medicamentos —sedantes, anticoagulantes, antibióticos— a la que se suman los antivirales y antipiréticos que demandarían la influenza y la arbovirosis mencionadas en el decreto. Cuando la demanda se concentra en varias regiones a la vez, la disponibilidad de estos fármacos deja de ser un detalle logístico y pasa a incidir directamente en la capacidad de respuesta del sistema. Por eso conviene revisar estos mecanismos mientras la situación está en fase de alerta, antes de que una eventual escalada haga más costosa la reacción.
Pese a ello, la planificación de estas contingencias no incorpora a quienes producen y distribuyen los medicamentos que esa respuesta requiere.
Como Cámara Nacional de Laboratorios Farmacéuticos, consideramos que estos desafíos se abordan mejor como un ecosistema completo. Quedamos a disposición del Ministerio de Salud para explorar, junto a la autoridad, mecanismos de coordinación que fortalezcan la capacidad de anticipación y contención ante futuras alertas sanitarias.
Claudia Papic, vicepresidenta ejecutiva de la Cámara Nacional de Laboratorios Farmacéuticos.