La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido las áreas de investigación prioritarias sobre las consecuencias para la salud de la migración y los desplazamientos en el contexto del cambio climático, con el objetivo de abordar las lagunas existentes y avanzar hacia políticas que promuevan sistemas de salud más resilientes e inclusivos para las personas afectadas.
Como recoge el Plan de acción y priorización de la investigación mundial sobre salud, migración y desplazamiento en el contexto del cambio climático, a pesar del creciente reconocimiento de la conexión entre clima, migración y salud, persisten importantes lagunas de conocimiento sobre cómo la movilidad por el cambio climático afecta la salud, el bienestar y el acceso a la atención sanitaria.
"Cerrar las lagunas en la investigación es una cuestión de equidad. Para lograr la cobertura sanitaria universal, fortalecer la resiliencia climática y promover la equidad en salud, las poblaciones migrantes y desplazadas no deben ser un elemento secundario, sino que deben formar parte de la solución desde el principio", ha señalado el jefe de Salud y Migración de la OMS, Santino Severoni.
El informe, elaborado por la Oficina de Salud y Migración de la OMS, en colaboración con la Oficina de Cambio Climático, Energía y Calidad del Aire de la OMS, detalla la falta de evidencia en torno a tres temas principales, los determinantes sociales de la salud, la cobertura sanitaria universal y las emergencias, y dos áreas transversales, resultados y datos en salud y políticas e intervenciones.
A raíz de esto, detalla una hoja de ruta global para orientar la investigación, las políticas y la práctica futuras. Entre sus medidas, se incluye abordar las inequidades y vulnerabilidades sociales, fortalecer el acceso a los sistemas y servicios de salud, mejorar la preparación y la resiliencia ante emergencias relacionadas con el clima, optimizar los sistemas de datos sensibles a la migración y generar evidencia sobre salud mental, salud materno-infantil, enfermedades crónicas y los impactos a largo plazo de la movilidad relacionada con el clima.
"El cambio climático ya está afectando la salud y la movilidad de las poblaciones de todo el mundo. Fortalecer la base de evidencia es fundamental para fundamentar políticas eficaces y garantizar que los más afectados estén protegidos mediante sistemas de salud equitativos y resilientes al clima", ha aseverado el jefe de Cambio Climático, Energía y Calidad del Aire de la OMS, Diarmid Campbell-Lendrum.
El documento se presentó a finales de julio en un seminario web virtual en el que los participantes destacaron la necesidad de eliminar las barreras entre los sectores de clima, salud y migración, fortalecer los sistemas de datos sensibles a la migración y promover la investigación participativa y centrada en la comunidad.
Asimismo, apostaron por convertir la evidencia en políticas e intervenciones prácticas que respondan a la realidad de las poblaciones afectadas y subrayaron la importancia de las alianzas sostenidas y de una mayor vinculación entre la investigación, las políticas y su implementación.