Los Veintisiete pactan las reglas de los fondos europeos para migración, fronteras y seguridad hasta 2034

|

Archivo - Sede del Consejo Europeo, a 23 de octubre de 2025, en Bruselas (Bélgica)


Los Estados miembro de la Unión Europea han acordado este miércoles su posición negociadora sobre los reglamentos que establecerán el apoyo financiero comunitario a las políticas de migración, gestión de fronteras, visados y seguridad interior durante el periodo 2028-2034.



El acuerdo fija la postura común de los Veintisiete sobre el marco jurídico de los fondos, aunque deja fuera las dotaciones económicas y otras cuestiones horizontales que siguen negociándose dentro del próximo Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) y de las que dependerá el importe final de cada programa.



Los tres reglamentos servirán para financiar la aplicación del Pacto sobre Migración y Asilo, garantizar una "gestión eficiente de las fronteras exteriores" de la UE y de la política de visados, así como apoyar actuaciones en materia de seguridad interior frente a amenazas como el terrorismo, la delincuencia organizada, el extremismo violento o la ciberdelincuencia.



En materia migratoria, el Consejo prevé que los fondos contribuyan a reforzar el sistema europeo común de asilo, "promover la migración legal, la integración y la inclusión social", además de favorecer un "retorno efectivo, seguro y digno", con especial atención a la "readmisión y reintegración en terceros países", para combatir la migración irregular.



En el ámbito de las fronteras, el apoyo europeo se dirigirá a mejorar la gestión de las fronteras exteriores, el funcionamiento del espacio Schengen y la tramitación de visados, al tiempo que respaldará las políticas de retorno.



Por su parte, el instrumento de seguridad interior financiará actuaciones para reforzar la cooperación policial, mejorar el intercambio de información entre los Estados miembro y con terceros países, prevenir y combatir el crimen organizado, el terrorismo y la ciberdelincuencia, así como aumentar la protección de las infraestructuras críticas frente a actos hostiles.



Como principal novedad respecto al presupuesto comunitario vigente, la financiación se canalizará a través de planes nacionales y regionales de asociación, de modo que cada país elaborará un único plan con las inversiones y reformas que pretende desarrollar durante el periodo presupuestario.



Además, la posición del Consejo concede una mayor flexibilidad a los gobiernos para decidir en qué objetivos concentrarán los fondos, de forma que no estarán obligados a destinar recursos a todas las líneas de actuación previstas por la Unión, sino únicamente a aquellas que respondan a sus necesidades y prioridades.



El acuerdo alcanzado este miércoles constituye el mandato del Consejo para negociar el texto definitivo con el Parlamento Europeo. No obstante, la aprobación de los tres instrumentos queda supeditada al pacto sobre el próximo presupuesto plurianual de la UE, que deberá cerrarse antes de finales de este año para permitir que los nuevos fondos puedan entrar en vigor el 1 de enero de 2028.





europapress