El dólar abre la sesión en torno a los $930, manteniéndose en niveles elevados pese al repunte del cobre, que vuelve a ubicarse cerca de los US$6,23 por libra en COMEX. La principal explicación sigue siendo el fortalecimiento global de la divisa estadounidense, con un Dollar Index (DXY) operando en torno a los 100,6 puntos, respaldado por la expectativa de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva durante más tiempo. Además, las minutas de la Fed revelaron que una parte importante de sus miembros sigue viendo espacio para nuevas alzas de tasas antes de fin de año.
En el plano externo, el mercado ha mostrado una notable capacidad para absorber las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, privilegiando nuevamente la narrativa de crecimiento ligada a la inteligencia artificial y al sector tecnológico. Los datos laborales publicados esta mañana en Estados Unidos mostraron un mercado laboral aún resiliente, con solicitudes de desempleo por debajo de las expectativas, lo que modera las apuestas por recortes de tasas y entrega un soporte adicional al dólar a nivel internacional.
A nivel local, el peso chileno continúa enfrentando factores idiosincráticos que limitan una apreciación más significativa. Destaca el posicionamiento de los inversionistas no residentes, cuyas apuestas en contra del peso chileno alcanzan US$15.703 millones, el nivel más alto del año y uno de los registros más elevados de la serie histórica. Este elevado nivel de coberturas y posiciones en derivados mantiene una presión estructural sobre el tipo de cambio, explicando por qué el USDCLP se mantiene en torno a los $930 a pesar de un escenario de cobre históricamente alto y de un DXY que hoy opera sin grandes avances.
Por Diego Montalbetti,
Analista de Mercados de Capitaria