Lagarde defiende una política monetaria sosegada ante una mayor resiliencia y mejores herramientas proyectivas

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MADRID, 29 (EUROPA PRESS)


La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha inaugurado este lunes el Foro del BCE de Banca Central en la localidad portuguesa de Sintra defendiendo la aplicación de una política monetaria no basada en instrumentos no convencionales, a pesar del complejo entorno geopolítico, gracias a la resiliencia del sistema bancario y al avance de las proyecciones elaboradas por el banco central.



"Ya no es necesario recurrir a instrumentos no convencionales. Aunque están disponibles, ahora podemos centrarnos en estabilizar la inflación utilizando los tipos de interés oficiales como herramienta principal. Tampoco necesitamos actuar con la misma intensidad. Podemos realizar ajustes graduales de los tipos de interés, calibrados en función de las perturbaciones a las que nos enfrentamos", ha destacado la 'guardiana del euro' en el discurso inaugural del Foro.



La presidenta del BCE ha sostenido que el entorno financiero ha cambiado en los últimos años y que, en este momento, el endurecimiento de la política monetaria no supone, en sí mismo, una "fuente de tensión financiera".



De la misma manera, la resiliencia del sector bancario, en aumento en el periodo reciente, evita que las perturbaciones se amplifiquen, aunque Lagarde ha advertido de que podrían estar acumulándose riesgos en la intermediación financiera no bancaria, donde la supervisión no ha conseguido alcanzar los mismos niveles que en otras cuestiones.



Algunos ejemplos como la quiebra de Silicon Valley Bank, que no supuso una desestabilización de los bancos de la zona euro, la política arancelaria de Estados Unidos desde la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca o el reciente 'shock' energético, reflejan el nivel de resiliencia de Europa, que no ha "descarrilado", aunque los costes han sido "considerables".



MEJORES DATOS E INDICADORES


La presidenta del BCE ha indicado que la autoridad monetaria europea se ha esforzado para entender la forma en que los datos en tiempo real se trasladan a la inflación a medio plazo, sobre todo a través del desarrollo de indicadores de inflación subyacente, y ha incrementado su inversión en la mejora de sus proyecciones.



"Estas proyecciones nos ofrecen una visión más completa a medio plazo, no solo de las perspectivas de inflación, sino también de cómo responderá a nuestros cambios de política, lo que nos ayuda a calibrarla de manera mucho más adecuada al entorno que he descrito", ha aseverado.



La visión del BCE ha mostrado su intención de englobar dentro de sus indicadores cuestiones más allá de las expectativas de inflación, así como tener en cuenta la manera de emplear estos datos, permitiendo "una imagen más precisa y oportuna de lo que está ocurriendo en la economía" y "una base más sólida para calibrar nuestras decisiones en el entorno actual".



DA CARPETAZO A LOS ERRORES DE 2022


Como parte de esta evolución del sistema financiero europeo y de la forma de actuar del propio BCE, Lagarde ha sostenido que frente a los errores de proyección cometidos en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, la gestión de la crisis de Oriente Próximo ha contado con errores de previsiones "muy pequeños".



De esta manera, ha defendido la reciente decisión de endurecer la política monetaria y ha señalado que quienes señalan que se trata de un "aumento por precaución", la presidenta del BCE ha destacado que fue la opción correcto teniendo en cuenta los datos obtenidos por el banco central.



"La subida de tipos de interés estaba justificada en todos los escenarios considerados. Fue una decisión deliberadamente sólida. Y nada de lo observado desde entonces ha puesto en duda esta valoración. Los precios de los futuros de la energía se mantienen dentro del rango previsto en nuestros escenarios, cuya publicación también aporta solidez de otra manera", ha aseverado la 'guardiana del euro'.



Igualmente, Lagarde ha afirmado que las orientaciones sobre el marco de la política monetaria cobran más importancia que las estimaciones del rumbo de los tipos, debido a que los mercados reaccionan ante los 'shocks' antes de que los bancos centrales decidan una su forma de actuación.



"Hoy, el contexto de la política monetaria ha cambiado. Las perturbaciones afectan con mayor frecuencia a la oferta y Europa ha reforzado considerablemente su resiliencia en respuesta a estos años difíciles. Esto ha creado el espacio necesario para que la política monetaria vuelva a lo esencial: estabilizar la inflación utilizando los tipos de interés oficiales como herramienta principal, actuar de manera gradual y adoptar decisiones reunión a reunión", ha concluido.




europapress