La tecnológica estadounidense Google ha tomado la decisión de limitar el acceso de Meta a sus modelos de Inteligencia Artificial (IA) Gemini debido a que la demanda de la compañía superaba la capacidad de computación disponible.
Según personas familiarizadas con la compañía citadas por el Financial Times, Google se puso en contacto con Meta durante el mes de marzo para comunicar que no podría proveer toda la capacidad de Gemini que la tecnológica quería comprar.
Este movimiento ha generado que algunos de los proyectos internos de IA de Meta se hayan paralizado o retrasado, y que la compañía propietaria de Instagram o WhatsApp entre otros servicios, haya recomendado a sus trabajadores que sean más eficientes con el uso de los tokens de IA (las unidades con las que se mide su uso).
El uso que le ha dado Meta a la IA de Google ha sido principalmente para temas de seguridad internos, atención al cliente y publicidad, así como flujos de trabajo internos y programación, ya que Gemini, en este sentido, ofrece un rendimiento superior al de sus propios modelos de código abierto, a los que se conoce como Llama.
Esta restricción, llevada a cabo por Google en el mes de marzo, es la muestra del cuello de botella físico al cual se ven sometidas todas las tecnológicas. De hecho, la fiebre por la IA ha provocado que los grandes fabricantes de memoria, como Micron en su anuncio el año pasado, den prioridad a la producción de chips HBM para centros de datos en detrimento de la DRAM común y, por consiguiente, hayan disparado el coste de la RAM de productos de consumo.
Un efecto que en los últimos días se ha visto en el anuncio de Xbox con una subida de 100 dólares para el modelo de 512 GB y de 150 dólares para el de 1 TB de su consola , mientras que Apple ha pedido permiso a EE.UU para comprar chips a la china CXMT para frenar el aumento de precios, o que Steam haya lanzado su consola Steam Machine a un precio que ha tenido que justificar con unas declaraciones en las que señalaba a los proveedores de memoria RAM como "esa gente" que son capaces de no volver a llamar a la puerta si se les rechaza con una negativa.
Otros clientes de Google también se han visto afectados por las restricciones, aunque en menor medida, según Financial Times. La compañía liderada por Mark Zuckerberg se ha visto particularmente impactada debido a la demanda excepcional de los modelos de Google.
Esta decisión de Google es una 'rara avis' en la industria y un indicador de que la IA actual está chocando contra sus límites físicos, y es que incluso una de las mayores tecnológicas del planeta está teniendo que limitar la venta de su servicio.
De hecho, el CEO de Google, Sundar Pichai, admitió que están "limitados a corto plazo", y que los ingresos de su división Cloud hubieran sido mayores si hubieran sido capaces de satisfacer la demanda de los clientes.
Que Anthropic y la misma Google firmasen un acuerdo mensual con SpaceX de 1.250 millones de dólares la primera, y de 920 millones la segunda, es otro de los indicadores de las medidas de las tecnológicas para poder cubrir sus propias necesidades.
Medidas como la de Meta, que para 2028 ya ha planeado invertir 600.000 millones de dólares, según estimaciones del sector financiero, en crear sus propios centros de datos con los que aliviar sus necesidades de entrenamiento e inferencia.