El petróleo abre la jornada en torno a los US$69,20–US$69,40, descansando justo sobre el soporte relevante de US$69,30 que ha contenido la fuerte caída de las últimas semanas.
El crudo viene de desplomarse más de 3% ayer y acumula una tercera caída semanal consecutiva de cerca de 9%, borrando la mayor parte de las ganancias que había acumulado desde el inicio del conflicto con Irán, cuando llegó a superar los US$105 por barril.
La explicación de fondo está en la mejora del tráfico a través del Estrecho de Ormuz y el avance del acuerdo de paz preliminar entre Estados Unidos e Irán. Los envíos de crudo por el estrecho aumentaron esta semana hasta su nivel más alto desde que comenzó el conflicto, lo que ha reducido sustancialmente la prima de riesgo geopolítico que sostenía al petróleo en niveles elevados. Sin embargo, analistas de ING advierten que parte de ese aumento refleja simplemente buques que estaban varados saliendo del Golfo Pérsico, por lo que el flujo podría normalizarse o incluso caer una vez que esos barcos se retiren del registro.
El optimismo se vio interrumpido brevemente el jueves luego de que un proyectil impactara contra un buque de carga cerca de Ormuz, lo que llevó a la Organización Marítima Internacional a suspender los esfuerzos de paso seguro en la zona. Funcionarios estadounidenses confirmaron que Irán disparó contra la embarcación, lo que generó dudas sobre la durabilidad del acuerdo preliminar entre Washington y Teherán. Pese a ese susto, el impulso de mercado sigue siendo mayoritariamente bajista, ya que los operadores continúan privilegiando la narrativa de normalización energética por sobre el riesgo de una escalada mayor.
Técnicamente, el precio rompió con fuerza el soporte de US$74,60 y ahora testea la zona de US$69,30, con el RSI en 34,37 acercándose al terreno de sobreventa, lo que podría dar pie a un rebote técnico de corto plazo. La media móvil de corto plazo (azul) sigue cruzada por debajo de la de largo plazo (roja), confirmando la tendencia bajista vigente. Si el soporte actual no aguanta, el siguiente nivel relevante es la zona de US$66,80–US$66,20. Si en cambio el petróleo logra rebotar desde estos niveles, la primera resistencia se ubica en US$74,60, y más arriba en US$78,80.
Por Lucas Santillan,
Analista de mercados de Capitaria